Energética XXI. Abril 2024

Y COMUNIDADES ENERGÉTICAS constituyen normalmente como asociación o cooperativa, se facilita y unifica el dimen- sionamiento de los proyectos, la compra e instalación de los equipos y la financia- ción de las plantas renovables. Además, su propia naturaleza incorpora la mejora del medioambiente y un carácter social, como por ejemplo asegurando que las familias vul- nerables reciben parte de la energía que se genera. Las comunidades energéticas centralizan todas las gestiones y permite que los veci- nos, comercios, PYMES o entidades locales participen en mayor o menor medida según su interés y posibilidades, pero siempre be- neficiándose de las instalaciones y mejoras realizadas. Las propias corporaciones locales y regionales son, en numerosas ocasiones, promotores de estas iniciativas, apoyando pública y económicamente su desarrollo. En la práctica, esta ayuda resulta en deducciones en tasas o impuestos, o la cesión de cubiertas para desarrollar instalaciones fotovoltaicas. Expongamos un caso concreto donde tie- ne sentido iniciar una comunidad energéti- ca. Los vecinos de 20 bloques de viviendas de un barrio quieren realizar un proyecto comunitario consistente en consumir ener- gía eléctrica fotovoltaica generada en las propias cubiertas de sus viviendas. Para lo- grarlo, se ha establecido una asociación de- nominada “Comunidad Energética Solar del Barrio”, donde se han asociado los vecinos interesados. Esta comunidad tiene como ob- jetivo aprovechar la energía solar local para ahorrar en la factura eléctrica, reducir las emisiones y realizar una labor social, ayudar a vecinos vulnerables. En este caso, la fórmula de comunidad energética es la más adecuada, ya que cen- traliza las gestiones y permite optimizar la producción y consumo fotovoltaico de todo el barrio. Así, se reduce el coste de inversión al realizar una compra colectiva, se puede contar con expertos técnicos o legales para el conjunto de actuaciones y, estratégica- mente, se realiza un proyecto colectivo don- de las personas del barrio se sitúan en el cen- tro del modelo energético. El beneficio de utilizar solar fotovoltaico En 2023 se batieron todos los récords en Es- paña en cuanto a la potencia instalada en energía solar fotovoltaica, sumando más de 1.700.000 kW las instalaciones de autoconsu- mo. ¿Por qué se instala este número tan ele- vado de kilovatios en autoconsumo? ¿Qué beneficios aportan? En primer lugar, el descenso del coste de los propios paneles durante la última década ha provocado que el retorno de las inversiones se reduzca de forma muy sensible. Las instala- ciones de autoconsumo medianas o grandes pueden tener periodos de retorno incluso por debajo de los 5 años, sin considerar las ayudas públicas. Actualmente, una instalación de 100 kWp que no suponga una instalación compleja puede desarrollarse por menos de 100.000€, con un ahorro anual de 21.000€ (1400 horas equivalentes y 15 céntimos el kWh, incluidos en inversión y precio unitario del kWh). En instalaciones de menor tamaño, el coste unitario sube y, dependiendo de la dificultad y de la calidad, su retorno puede situarse entre los 6 y 10 años, de nuevo sin ayudas públicas. Las distintas convocatorias del programa CE IMPLEMENTA de IDAE, pueden otorgar ayudas del entorno de un 40%de subvención a las in- versiones que realizan las comunidades ener- géticas legalmente constituidas (como se ha indicado, predominan las asociaciones y coo- perativas). A pesar de que esto exige de ciertos trámites que pueden ser complejos, el hecho de constituir la comunidad energética ayuda a poder solicitarlas, ya que normalmente se cuenta con un apoyo técnico para todas las gestiones que implica la propia comunidad. Situación actual En España la transposición de Directivas Eu- ropeas relacionadas con las Comunidades Energéticas se implementa mediante las “co- munidades de energía renovable” y parcial- mente todavía mediante las “comunidades ciudadanas de energía”. Ambas son entidades legales basadas en la participación abierta y voluntaria, autónomas y controladas efectiva- mente por sus miembros. Existen aproximadamente 70 comunidades energéticas con 100.000 miembros, según da- tos del IDAE de diciembre de 2023. Lamayoría están constituidas por ciudadanos (85%) y co- mercios/PYMES (15%). La mayor concentración de comunidades energéticas se da en el País Vasco, seguido de Cataluña y la Región de Valencia. Las entidades locales en general no for- man parte de estas comunidades energéti- cas, pero a menudo ofrecen soporte público y espacios para las instalaciones de energía renovable (por ejemplo, cubiertas de edificios municipales) lo que contribuye al éxito de las comunidades. El escenario más probable sitúa como prio- ridad las “comunidades de energía renovable” compartiendo energía eléctrica. Esto no limita otros proyectos relativos a la eficiencia energé- tica, puntos de recarga de vehículos, baterías y respuesta a la demanda, mix de solar-aeroter- mia, etc. para sustituir los combustibles fósiles. El proyecto europeo del programa Life POWER-E-COM tiene como objetivo fomen- tar la cooperación entre las autoridades re- gionales y locales y los ciudadanos para que los proyectos energéticos comunitarios pue- dan llegar a buen término ◉ autoconsumo 47 ENERGÉTICA XXI · 235 · ABR 24

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