Energética XXI. Abril 2024
distribución de cocinas mejoradas, el uso de energía renovable y la protección de bosques. Ambos tipos de proyectos son fundamen- tales para abordar la cantidad de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Debemos trabajar para capturar el dióxido de carbono de la atmósfera y, al mismo tiempo, evitar la liberación de nuevas emisiones de gases de efecto invernadero al proteger los sumideros de carbono existentes. Sin embargo, no solemos prestar atención a lo que hay detrás de la transacción financiera, y es que el dinero que pagamos por los crédi- tos no solo ayuda a proteger nuestro medio ambiente, sino que también financia proyec- tos con un gran valor e impacto social, capaz de mejorar la calidad de vida de las comuni- dades locales (creación de empleo, mejora de la salud…). A pesar de que estas comunida- des no contribuyen en granmedida al cambio climático, son particularmente vulnerables a sus efectos, y cuentan con poca capacidad de adaptación. Por eso, es crucial respaldar proyectos de captura de carbono y de reduc- ción/evitación que ofrezcan beneficios tanto ambientales como sociales para las personas, en línea con los Objetivos de Desarrollo Soste- nible de la ONU. ¿Quién certifica los proyectos de carbono? Dentro del Mercado Voluntario de Carbono (VCM), existen varios organismos de certifica- ción. Los estándares establecidos por estos organismos, tales como el Verified Carbon Standard (VCS), el Gold Standard (GS), Clima- te Action Reserve (CAR) y American Carbon Registry (ACR), garantizan que los desarro- lladores de proyectos cumplan con criterios rigurosos para asegurar que los proyectos al- cancen sus objetivos ambientales y sociales. La certificación por parte de un organismo re- conocido a nivel internacional y la validación por un tercero son elementos esenciales para una compensación sólida y rigurosa. Durante la COP28 se logró un hito significa- tivo, con un acuerdo entre actores clave del Mercado Voluntario de Carbono (VCM). Los principales estándares independientes de acreditación de carbono anunciaron su com- promiso de trabajar en conjunto para mejorar la consistencia, transparencia y calidad en la certificación de proyectos de carbono. Este progreso es fundamental para asegurar que las empresas utilicen los créditos de carbono con confianza y, como resultado, fortalezcan y expandan el flujo de financiación climática hacia los países anfitriones; es decir, los países donde tienen lugar los proyectos. ¿Qué hace que un crédito de carbono sea de alta calidad? La calidad de los créditos de carbono es un concepto complejo y en constante evolución. Definimos estos créditos como aquellos que cumplen con los estándares mínimos de ser reales, medibles, permanentes, verificados de manera independiente, adicionales y úni- cos, de acuerdo con el Código de Mejores Prácticas de ICROA. Este Código representa el principal Programa de Acreditación de la in- dustria, orientado a mejorar la integridad en el Mercado Voluntario de Carbono en apoyo de los Objetivos del Acuerdo de París. Se están implementando nuevas iniciativas para establecer un estándar más elevado de calidad para los créditos de carbono, especial- mente a través del Consejo de Integridad para el Mercado Voluntario de Carbono (ICVCM por sus siglas en inglés) y sus Principios Básicos de Carbono (Core Carbon Principles por sus siglas en inglés), junto con su marco de evaluación. Estas nuevas iniciativas serán capaces de rede- finir la calidad, lo que fortalecerá la confianza, la integridad y la inversión en el MVC. ¿Qué papel juega la compensación de carbono en la transición hacia el cero neto? Reducir las emisiones siguiendo una trayec- toria acorde con la ciencia climática debe ser siempre el objetivo principal de una estrategia cero neto. Si las organizaciones se limitan a utilizar las compensaciones sin comprome- terse a reducir, se verán sometidas a riesgos cada vez mayores para su negocio, tanto por los impactos del cambio climático como por los riesgos asociados a su reputación, su ca- pacidad para obtener inversiones y las exigen- cias de la próxima legislación. Las estrategias sólidas de compensación de carbono reco- nocen que la compensación no sustituye a la reducción de emisiones. Durante más de diez años, el MVC y el meca- nismo de compensación han evolucionado, y su papel complementario a los esfuerzos de reducción de emisiones es objeto de consenso científico. El AcuerdodeParís nos ha recordado que no será posible alcanzar el cero neto si no utilizamos todas las herramientas a nuestro al- cance: la compensación de carbono es una de ellas. El Grupo Intergubernamental de Exper- tos sobre el Cambio Climático (IPCC), destacó en su 6º Informe de Evaluación (AR6, abril de 2022) que las soluciones de captura de carbo- no son esenciales para compensar las emisio- nes residuales y alcanzar el cero neto. Hoy en día, dada la dificultad de eliminar todas las emisiones, como sociedad nece- sitamos poner en práctica múltiples formas de abordar la crisis climática, y las empresas y los particulares deben responsabilizarse de las que siguen generando en sus actividades cotidianas, por ejemplo, contrarrestando la deforestación, financiando tecnologías reno- vables, etc. Los créditos de carbono financian estas actividades. En definitiva, los proyectos que secuestran y evitan emisiones de carbono serán una de las muchas herramientas vitales en nuestro ca- mino hacia un futuro neto cero y para lograr las reducciones necesarias para mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 1,5°C. Dada la falta de tiempo que tenemos para responder a la emergencia climática, es poco probable que lo consigamos a tiempo sin ellos ◉ descarbonización 61 ENERGÉTICA XXI · 235 · ABR 24
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