Energética XXI. Abril 2024

CAEs, una nueva oportunidad para rentabilizar las actuaciones de eficiencia energética en la industria El sector industrial en España está viviendo y vivirá uno de los momentos más álgidos en materia de eficiencia energética. Con el Real Decreto 36/2023 del 24 de enero, se ha introducido en España el Certificado de Ahorro Energético (CAE). El CAE, herramienta que responde a la estrategia diseñada por la Directiva 2012/27/UE y enfocada en alcanzar los objetivos de ahorro energético, llega con casi veinte años de retraso en comparación con otros sistemas equivalentes europeos, como por ejemplo el italiano, que fue el primero. SIMONE FERRALI RESPONSABLE DE RELACIONES PÚBLICAS E INSTITUCIONES DE ENERGIKA ESPAÑA A continuación, analizamos sus carac- terísticas y por qué lo consideramos un factor que rompe el statu quo de la eficiencia energética a nivel nacional. Antes de todo, ¿qué es un Certificado de Ahorro Energético? Un CAE es un documento que acredita un ahorro de energía derivado de una actuación de eficiencia energética, que puede englobar acciones dirigidas a ahorrar energía. Hasta el año pasado, las empresas sujetas a cuota anual de ahorro energético (que el sistema define como “su- jetos obligados” (SO) son las comercializa- doras de energía y operadores al por mayor de productos petrolíferos y GLP) tenían que contribuir al Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE) a través de una aporta- ción monetaria. A partir de finales de 2023, los SO pueden sustituir voluntariamente un porcentaje de sus pagos al FNEE por CAEs provenientes de las inversiones en eficiencia de las empresas (“Usuarios Finales”). Considerando su complejidad, el sistema prevé que las empresas no puedan operar di- rectamente en el mercado CAEs, por lo tanto, es central la figura del “sujeto delegado” – SD (empresa de servicios energéticos acreditada en el sistema), que juega contemporánea- mente el papel de buscador (o generador) del ahorro y de intermediario para la monetiza- ción del mismo. Una vez que el ahorro se haya convertido en Certificados, el sujeto delegado venderá a un Sujeto Obligado los CAEs, repartiéndose el beneficio con la empresa que ha realiza- do la intervención de eficiencia energética, según lo previsto en un acuerdo alcanzado entre las partes. El Sistema conlleva unos beneficios obvios para todos los actores. Por un lado, las em- presas ven reducida su factura energética y rentabilizan más sus inversiones en eficien- cia. Por el otro, los SO aprovechan de la re- ducción del coste de la obligación. Los CAEs empujarán fuertemente las inver- siones en eficiencia energética en España, así como ha pasado en otros países de Europa, donde mecanismos muy parecidos se han instaurado antes. Energika trabaja en el sis- tema TEE (Titoli di Efficienza Energetica, el equivalente de los CAEs en Italia) desde su lanzamiento, y ha podido tocar con mano los efectos benéficos a nivel sistémico pro- ducidos por el mismo. La puesta en marcha de este mecanismo, una vez solucionadas las distorsiones iniciales, ha producido un incre- mento significativo de las actuaciones de efi- ciencia energética por parte de las empresas, en particular industriales, beneficiando a las mismas y al medioambiente. Vista la parte positiva del sistema, a raíz de la experienciamadurada en el mercado italiano, tenemos también la obligación de advertir a las empresas frente a los posibles efectos dis- torsivos del Sistema. Hay una relación muy fuerte entre el pa- pel del sujeto delegado y la conveniencia del Sistema. La activación de mecanismos incentivadores, que prevén algo parecido a una contribución a fondo perdido, conllevan frecuentemente a que las empresas adop- ten decisiones no óptimas, empezando por intervenciones no prioritarias en perjuicio de otras más importantes. Por esa razón, el papel del SD es fundamental. En el sector industrial en particular, un SD tendría que sugerir a una empresa realizar antes de toda una auditoría energética, con la finalidad de determinar las intervenciones priorita- rias, que efectivamente permitan mejorar su competitividad y alcanzar los objetivos de ahorro energético y económico. Una vez rea- lizado dicho diagnóstico, las empresas po- drán conocer sus prioridades desde el punto de vista de la eficiencia energética y aprove- char consecuentemente de una forma ópti- ma del nuevo mecanismo de incentivación previsto por el Sistema CAEs. Mecanismo que, así como sus equivalentes europeos, no tiene que ser visto por las empresas cómo un sistema de trading, sino como una oportuni- dad para rentabilizar las inversiones necesa- rias en eficiencia energética ◉ EFICIENCIA ENERGÉTICA: CAEs 76 ENERGÉTICA XXI · 235 · ABR 24

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