Revista Energética. Enero-febrero 2025
su adopción. Por ejemplo, un camión eléctrico comercial tiene una capacidad aproximada de 420 KWh para una auto- nomía de unos 300 kilómetros (sin tener en cuenta cuestiones como el peso de la batería, y atendiendo sólo a necesidades de infraestructura). Una carga operativa para un camión así debería estar en torno a los 10 o 15 minutos como máximo. Es decir, cada cargador de camión requiere una potencia de entre 1,5 MW y 2,5 MW. Si consideramos la flota de camiones en España, compuesta por aproximadamen- te 250.000 unidades, las necesidades de infraestructura serían colosales. Esta li- mitación se traduce a nivel empresarial en tiempos de parada excesivos o invia- bilidad de infraestructura para flotas de camiones, vehículos ligeros o carretillas eléctricas. • Carburantes: para realizar esta compara- tiva, es fundamental considerar el estado de la tecnología. El uso de hidrógeno en vehículos se lleva a cabo a través de pi- las de combustible, las cuales ofrecen un rendimiento energético muy superior al del motor de combustión (hasta un 50% frente a un 27%). Gracias a esta eficien- cia, el coste de operación de un vehículo con hidrógeno renovable puede equi- pararse al de un vehículo convencional, considerando el coste de disponer del hidrógeno renovable a la presión nece- saria. Actualmente, el coste de las pilas de combustible sigue siendo elevado, pero se espera que, una vez se logren economías de escala, su precio sea si- milar al de los motores de combustión. Esto, sumado a la rapidez en el reposta- je y la seguridad de los equipos, ha im- pulsado la implantación progresiva del vehículo de hidrógeno en aplicaciones como el transporte urbano, con ciuda- des como Londres, Barcelona o Mallor- ca, que ya apuestan por esta alternativa para sus autobuses urbanos. Aplicaciones logísticas: ¿el camino hacia la competitividad? Para que la adopción del hidrógeno renova- ble sea viable, debe ofrecer incentivos y venta- jas competitivas a sus usuarios. La logística es un sector donde ha comenzado a demostrar competitividad frente a otras alternativas. Gigantes como Amazon o Wal-Mart ya uti- lizan carretillas elevadoras impulsadas por hidrógeno en centros logísticos de Estados Unidos, debido a su eficiencia, tiempos de operación sin interrupciones y menores nece- sidades de equipos e infraestructura. El potencial que ofrece el hidrógeno verde para este tipo de aplicaciones es una de las razones que ha llevado a Acciona&Plug a de- sarrollar un proyecto de hidrógeno renovable junto a PLA-ZA en Zaragoza, uno de los prin- cipales polos logísticos de España, donde se ofrecerá para diversos usos, entre ellos el ma- nejo de cargas con carretillas y el transporte pesado. En este ámbito, el hidrógeno renovable proporciona ventajas competitivas y ofrece a los operadores logísticos tres beneficios principales: • Descarbonización de sus actividades, algo muy demandado por el sector y los usuarios finales. Además, las empresas que adopten el hidrógeno verde en logís- tica se posicionan como pioneras en la transición energética, mejorando su ima- gen y atrayendo clientes comprometidos con la sostenibilidad. • Mayor eficiencia operativa y competiti- vidad en operaciones logísticas. Los ve- hículos de hidrógeno pueden repostar en pocos minutos, a diferencia de los eléctricos; además, tienen una autono- mía superior, ideal para rutas largas sin necesidad de infraestructuras de recarga, y permiten mayor capacidad de carga útil en camiones y carretillas elevadoras. Para este uso además optimiza el espacio en los almacenes, ya que elimina la necesi- dad de grandes áreas destinadas al alma- cenamiento y carga de baterías. Esto no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también reduce la exposición de los trabajadores a posibles accidentes labo- rales y lesiones, al evitar la manipulación de las baterías. • Independencia energética y menor va- riabilidad en costos. El uso de hidrógeno verde posibilita la producción descentra- lizada a partir de energías renovables, lo que reduce la dependencia del petróleo y sus fluctuaciones de precio, proporcio- nando estabilidad en costos operativos y una reducción de costes a largo plazo. El uso del hidrógeno renovable en logística permitirá el desarrollo de plantas como esta, dando lugar a una mayor disponibilidad de hidrógeno en el mercado y a una optimiza- ción en su producción, permitiendo que otras industrias, como la química, alimentaria, si- derúrgica u otras, puedan adoptarlo de forma progresiva. Su creciente despliegue redunda- rá en los beneficios anteriores, e introducirán al hidrógeno renovable en el círculo virtuoso de la competitividad. El proyecto actual de Acciona&Plug está configurado por un electrolizador de 25 MW alimentado por energía renovable de una planta solar de 40 MW. Además, ya cuenta con el permiso de acceso y conexión a la red de distribución y actualmente se encuentra en trámite para obtener la autorización ambien- tal integrada, uno de los últimos pasos antes de la construcción. Proyectos como este representan un paso en la buena dirección y un ejemplo de cómo esta tecnología podría empezar a materiali- zarse en entornos logísticos de gran escala. Su desarrollo en esté ámbito podría servir como referencia y facilitar su implantación en otros sectores que buscan alternativas viables a los combustibles fósiles. De este modo, el camino hacia la escalabilidad del hidrógeno verde podría pasar por una carre- tera asfaltada, transitada por camiones, vehí- culos y carretillas impulsadas por hidrógeno renovable ◉ hidrógeno verde 51 ENERGÉTICA XXI · 243 · ENE/FEB 25
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