Energética 251. Noviembre 2025

pueden dar lugar a la generación de nuevos compuestos como azufre elemental, ácido sulfúrico (H₂SO₄) y ácido nítrico (HNO₃). La monitorización cuidadosa de otras impure- zas —específicamente sulfuro de hidrógeno (H₂S), oxígeno (O₂), metano (CH₄), nitrógeno (N₂), monóxido de carbono (CO) e hidrógeno (H₂)— es imperativa, particularmente cuando se transporta CO₂ de múltiples fuentes. Hacia el final de la cadena de valor del CO₂, el lugar de inyección y dentro del yacimiento, es fundamental la monitorización de las im- purezas del flujo para mitigar posibles pro- blemas como las picaduras y el agrietamien- to. Además, la monitorización sirve para prevenir los problemas de almacenamiento geológico relacionados con la capacidad, la inyectividad y la integridad que pueden sur- gir de una mayor disolución de material atri- buida a los óxidos de azufre (SO x ), los óxidos de nitrógeno (NO x ), el sulfuro de hidrógeno (H₂S), los ácidos carboxílicos, el oxígeno (O₂) y el agua (H₂O), así como de la precipitación mineral resultante de estas impurezas. Existen varias tecnologías de medición para analizar múltiples o determinados tipos de impurezas en el CO₂, pero dado que el nego- cio de la captura, utilización y almacenamien- to de carbono (CCUS) suele estar orientado a los costes, el bajo coste de propiedad desem- peña un papel clave en el proceso de toma de decisiones tecnológicas. Un aspecto crítico de la monetización del CO₂ está relacionado con dos factores clave: una medición precisa de la cantidad y la calidad, con la asignación y los informes adecuados. Para obtener benefi- cios económicos a largo plazo, se están adop- tando tecnologías basadas en láser, como el TDLAS, como forma preferida de reducir el coste total de propiedad sin comprometer la precisión y fiabilidad de las mediciones. Medición de la cantidad de dióxido de carbono Los avances recientes han puesto de relie- ve la necesidad de disponer de técnicas de medición eficientes y de gran precisión para grandes volúmenes, incluso en procesos de CO₂ impuro. El sector ha acordado el uso de toneladas métricas como unidad de medida norma- lizada para el CO₂, definidas en millones de toneladas anuales (MTPA) para indicar los caudales. Las cantidades de CO₂ captadas por los proyectos o centros pueden oscilar entre 0,1 MTPA y 20 MTPA. Los requisitos normativos pueden diferir según las regiones geográficas, lo que in- troduce un nivel adicional de complejidad en la medición del CO₂ en lo que respec- ta a la cuantificación, la verificación y la notificación. Existen diversas tecnologías de medición para la evaluación del CO₂, cada una de las cuales presenta retos y limitaciones especí- ficos en función de la fase, la composición y las condiciones operativas del CO₂. Al selec- cionar una tecnología de medición adecua- da, es importante considerar si se prefiere la medición de masa directa o indirecta, ya que la conversión de volumen a masa puede re- querir dispositivos suplementarios para me- dir con precisión la presión, la temperatura y la densidad. Selección de la tecnología adecuada para la captura de CO₂ en el transporte El transporte por tuberías de dióxido de car- bono (CO₂) en fase densa/supercrítica está reconocido como el método más rentable para transportar cantidades sustanciales de la manera más eficiente y segura. Este método de transporte es ventajoso por varias razones: • Alta densidad: permite transportar gran- des volúmenes en espacios reducidos. • Baja viscosidad: reduce la fricción, facili- tando un flujo más suave a través de las tuberías. descarbonización 73 ENERGÉTICA XXI · 251 · NOV 25

RkJQdWJsaXNoZXIy OTAxNDYw