253 magazine

EN EL SECTOR PÚBLICO Y RESIDENCIAL Certificados de Ahorro Energético: madurez, oportunidades y retos de un sistema en expansión Con una evolución meteórica desde su lanzamiento, el Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) se ha convertido en una herramienta imprescindible para alcanzar los objetivos de eficiencia energética en España. En 2025, su consolidación ha traído consigo datos históricos, impactos tangibles y retos por afrontar. AMPARO LANGA DIRECTORA DE DEKRA CERTIFICACIÓN ESPAÑA H ace apenas tres años, los Certifica- dos de Ahorro Energético eran poco conocidos fuera de los círculos téc- nicos y normativos. Hoy, en 2026, el sistema CAE se ha consolidado como un instrumento central en la estrategia nacional de eficiencia energética. Y no es paramenos: de los 12 GWh certificados en 2023 hemos pasado a 1.900 GWh en 2024 y, este último año, a una cifra histórica de 5.790 GWh. Este crecimiento ex- ponencial no es fruto de una casualidad; es la consecuencia del esfuerzo conjunto de insti- tuciones, empresas, administraciones y, muy especialmente, de quienes han apostado por la eficiencia como motor de transformación. El principio que rige el sistema CAE es tan sencillo como potente: quien ahorra energía final, de forma demostrable, puede certificar- lo y obtener un retorno económico median- te la venta de esos certificados a los sujetos obligados a contribuir al Fondo Nacional de Eficiencia Energética. Cada CAE representa un kWh ahorrado y validado, y esta lógica ha per- mitido movilizar inversiones en medidas que, de otro modo, tal vez no habrían sido viables. La diversidad de actuaciones que han contribuido al volumen certificado en 2025 es amplia y, sin duda, muy reveladora. El 52,48% del ahorro proviene de actuaciones singulares, que suelen tener lugar en el ám- bito industrial, generalmente más complejas y de mayor envergadura. Éstas se concentran especialmente en el sector industrial, que li- dera el reparto sectorial con un 57,06% del total del ahorro (3.304 GWh, aproximada- mente). Esto se explica por la facilidad para cuantificar ahorros en procesos industriales, así como por el elevado potencial de mejora en este ámbito: recuperación de calor, siste- mas de climatización eficiente y optimiza- ción de procesos térmicos, entre otros. Mu- chas de estas actuaciones, además, suponen transformaciones estructurales en la forma en que las industrias consumen energía, con resultados duraderos en el tiempo. Por su parte, las actuaciones estandariza- das, típicas en el sector residencial o tercia- rio, han representado un 47,52% del ahorro total. Entre ellas, destacan más de 7.500 re- habilitaciones de la parte opaca de la envol- vente térmica de edificios residenciales; más de 3.100 mejoras en la envolvente completa de edificios; cerca de 1.800 sustituciones de vehículos de combustión por eléctricos; más de 1.100 sustituciones de calderas por bom- bas de calor; la implantación de variadores de velocidad en procesos industriales, con más de 870 intervenciones y, por último, mejoras térmicas como la sustitución de certificados de ahorro energético 42 ENERGÉTICA XXI · 253 · ENE/FEB 26

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