Revista Energética. Marzo 2026

ENELSECTORALIMENTACIÓN/BEBIDAS bombeo, reduciendo el riesgo de parada por fallo mecánico. Este aspecto es crítico en ins‑ talaciones donde la generación térmica es un proceso auxiliar pero indispensable para la continuidad productiva. Adaptación de la infraestructura eléctrica La electrificación del sistema térmico lógica‑ mente implicó un incremento significativo de la demanda eléctrica instalada. La infraes‑ tructura existente de alta tensión no estaba dimensionada para absorber la nueva carga. Por ello, fue necesario renovar completa‑ mente la instalación de distribución eléctrica en alta tensión, sustituyendo transformado‑ res de aceite por transformadores secos, lo que además reduce el riesgo ambiental aso‑ ciado a posibles fugas. Se instaló un transfor‑ mador adicional dedicado a la nueva caldera eléctrica y se construyó una nueva sala de co‑ nexión perimetral para el interruptor principal del proveedor energético. Este rediseño no solo permitió habilitar la electrificación térmica, sino que dota a la planta de una mayor robustez eléctrica y ca‑ pacidad de crecimiento futuro. Electrificación de flota interna y eliminación de consumos auxiliares En paralelo, se sustituyó progresivamente la flota de carretillas elevadoras de gas por unidades eléctricas, aprovechando la finali‑ zación de contratos de alquiler existentes. La transición requirió la construcción de estacio‑ nes específicas de carga y la reorganización de espacios logísticos para integrar la nueva infraestructura energética. Por último, se sustituyó el sistema de cale‑ facción de la nave principal y se instaló una bomba de calor que alcanza un COP aproxi‑ mado de 3. Optimización de costes Para mitigar el impacto económico del au‑ mento de consumo eléctrico derivado de la electrificación, se instaló una cubierta foto‑ voltaica de 2,5 MW para autoconsumo. Esta planta proporciona aproximadamente el 12% de la energía necesaria una vez electrificada la planta. Por otro lado, se cambió la red de agua sobrecalentada para optimizar distancias y mejorar el aislamiento y de esta forma redu‑ cir pérdidas caloríficas. La nueva red de agua sobrecalentada tiene 1,5 km en comparación con 2,6 km de la red antigua. Esta combinación de electrificación, optimi‑ zación de consumos y generación renovable local optimiza la eficiencia energética global y reduce la exposición a la volatilidad de pre‑ cios eléctricos. Neutralización de emisiones residuales: el ‘bosque KAS’ La electrificación total de los procesos energé‑ ticos permitió eliminar la totalidad de las emi‑ siones directas del proceso productivo aso‑ ciadas al consumo de combustibles fósiles. Con el objetivo de poder ser “emisiones netas cero” en sus operaciones de fabricación, la planta de Echavarri realizó una auditoría ex‑ terna en la que se identificaron sus emisiones fugitivas potenciales, un total de 70 Tns CO 2 e. En este contexto, se desarrolló una actua‑ ción de restauración ambiental en el entorno de Zigoitia (Álava), consistente en la planta‑ ción de 3.500 árboles, arbustos y especies aro‑ máticas autóctonas en colaboración con la Fundación Oxígeno. El objetivo de la creación de este ‘bosque KAS’ es neutralizar dichas po‑ tenciales emisiones fugitivas y así convertir la planta en cero emisiones netas en los alcan‑ ces 1 y 2. Desde un punto de vista técnico, este tipo de actuaciones constituyen soluciones basadas en la naturaleza (Nature-Based So‑ lutions, NbS), orientadas no solo a la captura progresiva de carbono atmosférico, sino tam‑ bién a la regeneración de ecosistemas locales y al incremento de la biodiversidad. Resultados ymarco de inversión Tras tres años de intervención, la planta al‑ canzó el estatus de emisiones netas cero de su proceso productivo en 2025, convirtiéndo‑ se en la primera instalación de bebidas de la compañía a nivel mundial en lograrlo. El proyecto supuso una inversión aproxi‑ mada de 5 millones de euros, dentro de un marco más amplio de 42 millones invertidos desde 2020 en activos fijos de sostenibilidad e innovación. La iniciativa se presentó a la con‑ vocatoria del PERTE de descarbonización in‑ dustrial, en el marco del plan de recuperación y resiliencia. Conclusión La experiencia de la planta de PepsiCo en Etxabarri-Ibiña demuestra que la descarbo‑ nización industrial sólo es viable cuando se aborda como un proyecto de ingeniería in‑ tegral. La electrificación del sistema térmico, la adaptación completa de la infraestructura de alta tensión, la sustitución de consumos fósiles auxiliares y la integración de genera‑ ción renovable local conforman un modelo replicable que combina fiabilidad operati‑ va, eficiencia energética y reducción real de emisiones. La electrificación de los sectores menos intensivos de energía térmica ya ha demos‑ trado ser plenamente viable desde el punto de vista técnico; sin embargo, para que su adopción sea realmente sostenible y esca‑ lable, también debe resultar competitiva a nivel económico. Ese, junto con la capacidad de la red de distribución eléctrica, es precisa‑ mente el gran reto al que nos enfrentamos: lograr que las soluciones eléctricas no solo funcionen, sino que además sean accesibles y rentables ◉ descarbonización 71 ENERGÉTICA XXI · 254 · MAR 26

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