Energetica 260 octubre2026

Ante este desafío, operadores y reguladores están empezando a considerar la flexibilidad como una alternativa complementaria a de- terminadas inversiones. La idea es sencilla: si determinados consu- midores puedenmodificar temporalmente su demanda en momentos críticos, es posible aprovechar mejor la infraestructura existente y retrasar o evitar algunos refuerzos de red. La flexibilidad ya es una realidad en España Aunque a menudo se presenta como una herramienta del futuro, los mecanismos que permiten monetizar la flexibilidad ya están plenamente operativos. Un ejemplo es el Servicio de Respuesta Ac- tiva de la Demanda (SRAD). En la subasta co- rrespondiente al segundo semestre de 2026 se adjudicaron 1.775 MW de capacidad flexi- ble, frente a los 1.148 MW contratados para todo 2025. Además, las convocatorias del primer y se- gundo semestre de 2026 alcanzaron niveles similares, con 1.725 MW y 1.775 MW respecti- vamente, lo que apunta a una consolidación progresiva del mercado. Algo que resulta relevante es que no se ha cubierto toda la necesidad identificada por el operador. Porque seamos sinceros, ¿saben todos los consumidores la existencia de este mercado?, ¿son conscientes de los compro- misos que adquieren?, ¿conocen los benefi- cios económicos? y, ¿cuáles son los requisitos técnicos para participar? Muchas preguntas que necesitan de asesoramiento profesional para su resolución. A esta evolución se suma la creación del mercado de capacidad en España mediante la Orden TED/966/2026. Estemecanismo bus- ca garantizar la seguridad de suministro en un sistema con una elevada presencia renovable y reconoce expresamente el valor de recursos capaces de aportar firmeza y flexibilidad. La participación no se limita a instalaciones de generación o almacenamiento. Consumi- dores y agregadores de demanda también pueden formar parte del mecanismo, reflejan- do un cambio de paradigma: la flexibilidad ya no es una herramienta complementaria, sino un activo con valor económico reconocido. La agregación: el gran impulsordel crecimiento Durante años, la participación en los me- canismos de flexibilidad estuvo reservada principalmente a grandes consumidores industriales. Sin embargo, la evolución tecnológica y re- gulatoria está impulsando un modelo mucho más distribuido. La flexibilidad del futuro no dependerá exclusivamente de grandes insta- laciones, sino de la coordinación de miles de recursos energéticos repartidos por toda la red. Instalaciones industriales, edificios tercia- rios, baterías, sistemas fotovoltaicos o infraes- tructuras de recarga de vehículo eléctrico pueden aportar capacidad flexible modifican- do sus patrones de consumo, generación o almacenamiento. En este contexto, la agregación se convier- te en un elemento esencial. Gracias a ella, múltiples recursos pueden agruparse y ac- tuar de forma coordinada hasta alcanzar la dimensión necesaria para participar en los mercados. Un avance especialmente relevante ha sido la aprobación de la figura del agregador inde- pendiente mediante el Real Decreto 88/2026. Este nuevo agente puede reunir recursos flexi- bles de distintos consumidores, gestionarlos de forma centralizada y representarlos en los diferentes mercados eléctricos sin necesidad de actuar como comercializador. Esto facilita la entrada de nuevos operado- res especializados y abre la puerta a que acti- vos demenor tamañoparticipen enmercados como el SRAD o el mercado de capacidad. La digitalización yel EDGE, condiciones indispensables Si se quiere participar en los mercados de flexibilidad, ya no valen meras estimaciones, es necesario disponer de información ener- gética fiable. El acceso al mercado supone un compromiso de capacidad flexible disponible en ciertos periodos horarios, por lo que hacer estimaciones es la vía más rápida para come- ter errores y no poder cumplir con el objetivo. • Primerpaso: disponer demonitorización energética fiable. Una vez accedes al mercado, la información debe fluir entre los recursos energéticos dis- tribuidos y el operador del sistema en tiem- po real. La estabilidad del sistema eléctrico depende de ello. Esa información en tiempo real permitirá justificar la potencia flexible comprometida. • Segundo paso: envío de información energética fiable y en tiempo real al ope- rador del sistema. Para que el sistema funcione, los recursos distribuidos no solamente deben enviar la información al operador del sistema, también deben estar alerta ante las señales que éste les pueda enviar. En el caso de la flexibilidad de la demanda, es necesario reducir la potencia flexible com- prometida. En el caso de recursos energéticos distribuidos de generación, proporcionar a la red la capacidad comprometida. Ahora que las potencias flexibles son elevadas, una reac- ción manual puede ser aceptable. A medida que esas potencias se vayan reduciendo, una reacción automática será indispensable. • Tercer paso: reaccionar rápidamente de forma manual o automática ante las señales enviadas por el operador de sis- tema. Por todo ello se convierte en requisito im- prescindible disponer, antes de participar en el mercado, de un sistema de monitorización energética que ayude a identificar los activos flexibles. Y una vez dentro del mercado, insta- lar dispositivos EDGE que proporcionen infor- mación eléctrica confiable y en tiempo real a los centros de control habilitados, además de ser capaces de reaccionar automáticamente ante las señales del sistema. Una oportunidad estratégica para empresas e industrias España reúne condiciones especialmente fa- vorables para convertirse en uno de los mer- cados europeos más dinámicos en materia de flexibilidad. La combinación de generación renovable, autoconsumo, almacenamiento, electrificación y digitalización crea un entorno propicio para su desarrollo. Ya no hay duda de si la flexibilidad tendrá mercado en España. Los mecanismos regula- torios, la figura del agregador independiente y los mercados ya operativos demuestran que ese mercado está emergiendo con rapidez. Ahora es el momento de que las organiza- ciones comiencen a identificar sus recursos flexibles, digitalizar sus instalaciones y com- prender mejor sus patrones de consumo para estar preparados para este mercado◉ España reúne condiciones especialmente favorables para convertirse en uno de los mercados europeos más dinámicos en materia de flexibilidad redes electricas 107 ENERGÉTICA XXI · 260 · OCT 26

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