Energetica 213 enero febrero 2022
de los usuarios se han sentido seguros durante el viaje siendo. Sin embargo, en estos pilotos los participantes eran pa- sajeros, no usuarios/conductores como en RO4 donde los participantes estaban “al volante” del vehículo autónomo. En este escenario, solo el 41% se sintió to- talmente seguro, e indicó que sentía una falta de mecanismos de interacción con el vehículo autónomo. 4. Así, en relación con la seguridad, tam- bién es importante señalar que en algu- nos de los pilotos los participantes no eran conscientes de interactuar con un vehículo autónomo (RO1) o la presencia de un operador humano quizás restaba percepción de estar en un transporte totalmente autónomo. Así, el 91% de los usuarios participantes en RO6 des- tacaron la importancia de contar con una referencia humana. Cabe destacar también que no se registraron acciden- tes significativos durante los pilotos rea- lizados. 5. Los participantes señalaron que su per- cepción de seguridad también podría derivarse del hecho de que los vehícu- los autónomos viajaban a muy baja ve- locidad, lo que aumenta esta sensación, como lo indica el 55,47% de los partici- pantes en RO5, para quienes esto tam- bién significaría que experimentarían menos sacudidas ante frenazos brus- cos. Esta baja velocidad hace que otros vehículos no autónomos o ciclistas no vean el autobús autónomo como un pe- ligro e incluso realicen adelantamientos o interactúen con el AV, aunque cuando se topan con él, prefieren cederle el paso que esperar a que se detenga au- tomáticamente. Es por esta razón que el 30% de los encuestados en RO1 no con- fiaba en que el autobús se detuviera por sí solo. De ahí quizás esa respuesta del 62% de ellos indicando que es mejor ce- der el paso al AV, una situación peligro- sa para el 20% que indica que no están seguros de que el autobús se detenga de forma autóno- ma. Aún así, con el tiempo y el uso, para el 29% de los usuarios, se puede ganar confianza con el tiempo y apren- dizaje. 6. Para los usuarios se trata de un transporte con- servador desde el punto de vista de la seguridad. Es por ello que en varios de los pilotos los vehículos au- tónomos realizaban frenadas bruscas ante posibles situaciones peligrosas, como ocurría en RO1, RO5 y RO6. Aun así, en RO1, el 17% del 52% encuesta- dos cedió el paso al autobús; en RO4, el 58% tuvo la percepción de que el comportamiento del AV era predecible, como fue el caso del 73% de los partici- pantes en RO5. 7. En cuanto a situaciones en las que es el usuario quien puede tener el control so- bre el vehículo autónomo (piloto RO4) siendo “conductores”, para el 66%de los usuarios se trata de un sistema de con- ducción fácil de aprender y entender su funcionamiento y que se presenta en un ambiente amigable y agradable. 8. En cuanto a comparar la eficiencia del AV con los vehículos convencionales, los usuarios no ven una diferencia clara. En RO1, el 39% considera que son un trans- porte efectivo, pero solo el 19% pensó que eran más efectivos que los autobu- ses convencionales. Al mismo tiempo, solo el 5% tiene la percepción de que el uso de estos auto- buses les beneficiará en la forma en que se mueven por la ciu- dad. Sin embargo, el 31% de los encuesta- dos tiene la percep- ción de que pronto se convertirán en una parte importante del sistema de transpor- te público. En RO5, el 54% de las respues- tas en este sentido son positivas. En RO6, en los comentarios libres, se ha indicado que, para ser más eficiente, el AV debe funcionar a una ve- locidad más alta. 9. Sin embargo, es curioso que, aunque el sistema esté automatizado como en RO5, existe una opinión dividida respec- to a la expectativa de que el sistema será más flexible ofreciendo rutas persona- lizadas o transporte bajo demanda (el 50,36% piensa que sí), con solo el 36,5% pensando que el sistema autónomo será más flexible que el sistema convencio- nal. Así, el 31% de los participantes en RO1 sí tiene la percepción de que en poco tiempo se convertirán en una par- te importante del sistema de transporte público y el 53% de los encuestados en RO6 tienen claro que en el futuro no será necesario disponer de un vehículo para moverse, sea autónomo o no ◉ Figura 2 Autobús público autónomo durante el piloto RO5 en Viena. Piloto con 12.000 km y 8.000 pasajeros involucrados. Foto: Wiener Linien//Manfred Helmer. Su baja velocidad hace que otros vehículos no autónomos o ciclistas no vean el autobús autónomo como un peligro e incluso realicen adelantamientos o interactúen con el AV 35 ENERGÉTICA XXI · 213 · ENE/FEB 22
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy OTAxNDYw