Revista Energética. Diciembre 2024

BALANCE 2024 Y PERSPECTIVAS 2025 una producción asociada de aproximada- mente 29 TWh/año, sobre la base de las so- licitudes de conexión a las infraestructuras de transporte y distribución para 2030. Estos proyectos representan una oportunidad tan- gible para convertir a España en un referente en esta tecnología, siempre y cuando se im- plementen las medidas adecuadas para su viabilidad económica y técnica. El papel del biometano, además, se enlaza con la necesidad de diversificar las fuentes de energía renovable. Esta no solo refuerza la seguridad del suministro, sino que también permite un uso más eficiente de los recursos energéticos disponibles, integrando la eco- nomía circular como eje de las estrategias cli- máticas. Por ello, desde Sedigas reiteramos la importancia de fomentar un marco regu- latorio que permita el despliegue completo y sin limitaciones de esta tecnología. Otra de las prioridades destacadas del PNIEC es el aumento del objetivo de capaci- dad instalada de electrolizadores de hidróge- no renovable, que pasa de 4 GW a 12 GW. Si bien este avance refuerza la posición de Es- paña como líder en hidrógeno renovable, el camino por recorrer es todavía largo. Alcan- zar estas metas requerirá adaptar las infraes- tructuras de gas existentes, optimizando las inversiones necesarias para garantizar una transición eficiente en costes. En este contexto, el estudio CavendisH 2 , promovido por Sedigas, destaca la viabili- dad técnica de la infraestructura gasista es- pañola para integrar hasta un 20% de hidró- geno renovable con inversiones razonables. Este tipo de adaptaciones son fundamen- tales no solo para cumplir con los objetivos climáticos, sino también para garantizar la seguridad del suministro y la competitivi- dad de la industria nacional. Otro aspecto esencial ya señalado para la transición energética es la seguridad de su- ministro. En este sentido, los ciclos combi- nados desempeñan un papel crucial gracias a su flexibilidad y eficiencia operativa en la generación eléctrica. El PNIEC reconoce la necesidad de mantener la potencia insta- lada de los ciclos en 26 GW para 2030, un objetivo que celebramos desde el sector ga- sista. Esta tecnología es fundamental para garantizar un suministro energético estable mientras se integra un volumen creciente de energías renovables intermitentes en el sistema. 2024 ha sentado nuevas y sólidas bases para seguir acometiendo la transición ener- gética, pero también ha puesto de manifies- to desafíos persistentes. La renovación de liderazgos en Europa y España plantea una oportunidad para reforzar la colaboración entre actores públicos y privados, así como para definir una hoja de ruta más ambiciosa y coherente con los retos climáticos y energé- ticos globales. El sector gasista tiene un papel estratégico en esta transición. La descarbonización y la neutralidad climática no serán posibles sin una contribución decidida de soluciones como el biometano, el hidrógeno renovable y la optimización de infraestructuras existen- tes. Asimismo, es imprescindible garantizar un marco regulatorio estable y predecible que fomente la inversión y la innovación en estas áreas. De cara a 2025, esperamos que los esfuer- zos conjuntos de la industria, los respon- sables políticos y la sociedad civil permitan superar las barreras actuales y aprovechar las oportunidades que ofrece la transición energética. Desde Sedigas, reafirmamos nuestro compromiso de trabajar en esta di- rección, convencidos de que un futuro ener- gético equilibrado, competitivo y sostenible es posible si actuamos con determinación y ambición. En definitiva, 2024 ha sido un año de avan- ces significativos, pero también de aprendi- zajes. El camino hacia la neutralidad climá- tica es complejo, pero también está lleno de oportunidades para construir un sistema energético más resiliente, justo y sostenible para todos ◉ 107 ENERGÉTICA XXI · 242 · DIC 24

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