Estructuras fotovoltaicas que resisten huracanes

La estructura de la planta fotovoltaica IS31 en Carolina del Norte resistió al Huracán Florence gracias a la robustez de los seguidores solares Monoline de la compañía española PVH y a los estrictos ensayos de túnel de viento que había realizado previamente la compañía.

Las estructuras y seguidores de PVH (PVHardware) han demostrado ser lo suficientemente sólidos como para resistir ante un desastre natural como el Huracán Florence, que causó numerosas desgracias este mes de septiembre en los estados de Carolina (Estados Unidos).

La planta fotovoltaica IS31, ubicada en Carolina del Norte, tiene una potencia de 43,2 MWp y utiliza seguidores solares a un eje Monoline de PVH. El Huracán Florence alcanzó la categoría 4 en la escala en la misma zona de la planta, con unos vientos máximos sostenidos de 215 km/h, lo que causó la trágica muerte de al menos 45 personas y daños por valor de 38.000 millones de dólares. En estas circunstancias, un incidente en la planta IS31 también podría haber sido muy peligroso y desastroso, pero fue todo lo contrario: el personal está a salvo, y la producción de energía no ha sido interrumpida.

PVH siempre se ha tomado muy en serio la seguridad y fiabilidad de sus productos, y desde hace años ha llevado a cabo rigurosos ensayos de túnel de viento en universidades de Ontario y de Madrid. Gracias a ello, las estructuras de PVH están preparadas para reducir al máximo los fenómenos de inestabilidad aeroelástica conocidos como “fluttering”, que se producen en posición de defensa para velocidades de viento muy elevadas, y para soportar fenómenos naturales de este tipo.

Además, los ingenieros de la compañía siempre estudian a fondo el terreno y la climatología de cada zona para adaptar la cimentación y los materiales a las necesidades de cada planta. Por todo ello, y pese a la preocupación que inevitablemente suscita un desastre natural de estas características, el personal de PVH siempre tuvo plena confianza en que las estructuras de la planta IS31 resistirían, y en que su producción no se vería afectada. Además, los costes de mantenimiento tras un evento como este han sido mínimos, y los trabajadores han retomado la actividad con total seguridad.