El transporte se encuentra en uno de los puntos de mayor presión de la transición energética. Es uno de los sectores con mayor consumo energético y continúa concentrando una parte muy relevante de las emisiones de gases de efecto invernadero en España.
Según el último Informe Sintético de Indicadores de Eficiencia Energética en España del IDAE, en 2023, el transporte representaba aproximadamente el 42 % del consumo energético final de España, muy por delante de la industria, con un 22 %. Ante este escenario, mejorar la eficiencia del transporte requiere actuar tanto sobre la gestión de los desplazamientos como sobre su electrificación, avanzando hacia un modelo de movilidad más eficiente y sostenible.
Reducir este impacto exige inversiones que afectan directamente a los costes operativos de las empresas. La renovación de vehículos, la mejora de la conducción y la optimización de la gestión de las flotas permiten reducir el consumo energético, pero requieren valorar no solo el ahorro que generarán a largo plazo, sino también el coste inicial de su implantación. En este contexto, los Certificados de Ahorro Energético (CAE) ofrecen una vía para recuperar parte de esa inversión mediante la monetización del ahorro energético conseguido.
El interés por este mecanismo en el transporte se refleja en los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Según su panel de seguimiento, actualizado a septiembre de 2026, el sector acumulaba 3.214,49 GWh de ahorro energético solicitado, aproximadamente una cuarta parte de los 12.665 GWh registrados en el conjunto del sistema. Aunque se trata de ahorro solicitado y no necesariamente certificado, el volumen muestra la relevancia del transporte dentro de este mecanismo y el potencial que representa para las empresas.
Las oportunidades para generar CAE no se limitan a sustituir vehículos de combustión por eléctricos. El catálogo del MITECO contempla otras actuaciones, como la sustitución de neumáticos por modelos más eficientes, los sistemas de ayuda a la conducción eficiente y determinadas fórmulas de movilidad compartida. Esta variedad permite explorar distintas vías para reducir el consumo, también en empresas que no tienen prevista una renovación integral de sus flotas.
A estas oportunidades se suma la evolución del marco regulatorio. En 2026, los sujetos obligados deben cubrir al menos el 8 % de su obligación de ahorro mediante aportaciones al Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE), mientras que el 92 % restante puede cubrirse mediante CAE. Sin embargo, hasta la fecha no se ha alcanzado este nivel de cobertura a través de los CAE, por lo que la demanda de estos certificados por parte de los sujetos obligados continúa superando la oferta de ahorros energéticos disponibles.
En paralelo, el MITECO ha planteado modificaciones normativas para simplificar la gestión del sistema y estudiar nuevos instrumentos, como las subastas de ahorro energético. Estas iniciativas todavía deben distinguirse de las medidas vigentes, pero reflejan que el mecanismo continúa desarrollándose. Para las empresas, seguir estos cambios será importante para anticipar su impacto y evaluar las oportunidades que puedan surgir.
Para las empresas de transporte, los CAE pueden aportar una fuente adicional de financiación y mejorar la rentabilidad de determinadas inversiones. Aprovechar esta posibilidad requiere integrar el mecanismo en la planificación, comprobar qué actuaciones cumplen los requisitos y acreditar correctamente el ahorro generado. En lo que llevamos de 2026, se ha solicitado 1254 GWH de ahorro energético, eso supone para el sector una inyección de aproximadamente 160 M€.
En un sector donde la eficiencia energética repercute directamente en los costes de explotación, incorporar los CAE a las decisiones de inversión permite ampliar la perspectiva económica de cada proyecto. El ahorro deja de ser únicamente un resultado operativo y puede convertirse, además, en una palanca para financiar la transformación hacia un transporte más eficiente y competitivo.
Artículo escrito por:
Donia Razazi
Director Comercial de Ayudas y Subvenciones y CAE en
Ayming España