España sigue sumando puntos de recarga para vehículos eléctricos, pero hay un dato que muestra una realidad menos visible: una parte importante de los cargadores que ya están físicamente instalados todavía no puede utilizarse.
Según el último Barómetro de Electromovilidad de ANFAC, correspondiente al segundo trimestre de 2026, España cuenta con 56.682 puntos públicos de recarga operativos y otros 17.821 instalados pero fuera de servicio.
En la práctica, casi uno de cada cuatro puntos instalados —el 23,9 %— todavía no está disponible para los conductores. Si todos estuvieran funcionando, la red pública española superaría los 74.500 puntos.
Para Alfonso Viejo, instalador eléctrico y formador especializado en infraestructuras de recarga, el dato obliga a mirar más allá de las cifras de nuevos cargadores.
«Para una estadística puede ser un cargador instalado. Para el conductor que llega con poca batería y no puede utilizarlo, ese cargador no existe»
La diferencia entre instalar un equipo y conseguir que esté operativo no siempre se ve desde fuera. Una vez colocado pueden quedar pendientes cuestiones relacionadas con el suministro, el acceso y conexión a la red, autorizaciones, comunicaciones o la propia puesta en servicio.
ANFAC señala precisamente el acceso y conexión a la red de distribución como una de las principales barreras que están retrasando la activación de parte de estas instalaciones.
La CNMC también ha puesto recientemente el foco en esta situación y plantea simplificar el marco normativo, mejorar la coordinación entre administraciones y agilizar determinados procedimientos relacionados con el despliegue de la recarga pública.
Instalar más, pero también conseguir que funcione lo instalado
El problema tiene una dimensión especialmente práctica para quien utiliza un vehículo eléctrico.
El conductor no distingue entre un cargador pendiente de conexión, uno pendiente de autorización o uno que todavía no se ha puesto en servicio. Si llega y no puede cargar, el resultado es el mismo.
«Podemos explicar todos los trámites que hay detrás, pero al usuario le importa algo mucho más sencillo: llegar, conectar el coche y cargar. Y cada vez que eso no ocurre estamos generando desconfianza hacia la propia red»
El dato cobra todavía más importancia porque el número de vehículos electrificados continúa creciendo. Durante el primer semestre de 2026 se matricularon en España 141.143 turismos electrificados, alcanzando una cuota del 21,8 % del mercado.
Al mismo tiempo, también está aumentando la potencia disponible. Solo durante el segundo trimestre se incorporaron 337 nuevos puntos de 250 kW o más, hasta alcanzar los 2.806 puntos públicos de esta potencia.
Para Viejo, ambas cosas son necesarias: seguir desplegando infraestructura y reducir el tiempo que pasa desde que un cargador se instala hasta que realmente puede utilizarse.
«Necesitamos más cargadores y más potencia, pero también conseguir que lo que ya hemos instalado funcione cuanto antes. Al final, la confianza del conductor no se gana con un número en una estadística. Se gana cuando llega a un cargador y puede utilizarlo»
Fuentes
ANFAC — Barómetro de Electromovilidad, segundo trimestre de 2026: https://anfac.com/el-segundo-trimestre-de-2026-suma-1-605-nuevos-puntos-de-recarga-y-eleva-la-red-publica-hasta-los-56-682-en-espana/
CNMC — Estudio sobre la infraestructura de recarga de acceso público para vehículos eléctricos: https://www.cnmc.es/prensa/estudio-recarga-vehiculos-electricos-20260624
Artículo escrito por:
Alfonso Viejo
Gerente en
A2 Electricidad