En este contexto, 2023 marcó un punto de inflexión con la implementación en España del sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE). Esta herramienta representa una evolución en el modelo de apoyo a la eficiencia energética, sustituyendo progresivamente las ayudas directas por un sistema basado en el mercado.
¿Qué son los CAE?
Los CAE son instrumentos que certifican el ahorro energético conseguido a través de actuaciones de eficiencia energética. A través de ellos, los llamados sujetos obligados—como comercializadoras eléctricas, operadores de productos petrolíferos o distribuidores de gas—pueden cumplir sus objetivos legales de ahorro adquiriendo estos certificados.
Este sistema transforma los ahorros energéticos en activos económicos intercambiables. Así, tanto empresas como particulares pueden obtener un retorno económico por las mejoras energéticas que implementen, sin depender exclusivamente de subvenciones públicas.
¿Cómo funciona el sistema?
El mecanismo de los CAE se articula en varios pasos:
- Implementación de medidas de eficiencia energética: por ejemplo, mejora de aislamiento, instalación de iluminación eficiente o sustitución de maquinaria industrial.
- Verificación de los ahorros: un organismo autorizado certifica los ahorros logrados con metodologías estandarizadas.
- Generación de los certificados: los ahorros se traducen en CAE, que representan una cantidad concreta de energía no consumida.
- Comercialización de los CAE: los certificados pueden venderse a los sujetos obligados, cumpliendo estos así con sus metas de ahorro.
Supervisión y control: un ente regulador asegura la transparencia y el cumplimiento de las obligaciones.
Este enfoque de mercado introduce flexibilidad, fomenta la inversión privada y reduce la dependencia de fondos públicos.
Un cambio de paradigma
La introducción de los CAE supone un giro estratégico en la política energética: pasar de subvenciones a un sistema regulado, dinámico y orientado a resultados. A diferencia de las ayudas directas, limitadas en tiempo y presupuesto, los CAE ofrecen continuidad y previsibilidad a medio y largo plazo.
Sin embargo, los CAE también implican ciertos desafíos. A diferencia de las ayudas tradicionales, no hay garantía previa de retorno económico: los ingresos dependen del ahorro conseguido y de su valor en el mercado. Este nuevo entorno requiere una mayor sofisticación técnica y financiera por parte de quienes implementan las medidas.
El rol clave de las ingenierías y perspectivas de futuro
Ante este nuevo marco, las ingenierías están llamadas a desempeñar un papel esencial. Su valor va mucho más allá del diseño o la ejecución de medidas: pueden ofrecer análisis técnico-financieros sobre el ahorro potencial, estimar el valor de mercado de los certificados y conectar a sus clientes con sujetos obligados interesados en adquirirlos.
Además, en un entorno marcado por la incertidumbre y la necesidad de precisión, están surgiendo modelos contractuales como el Efficiency as a Service (EaaS), donde las ingenierías garantizan los resultados energéticos y económicos a sus clientes, asumiendo riesgos técnicos y ofreciendo un acompañamiento integral.
El sistema CAE no solo está en fase de consolidación, sino que se proyecta hacia un crecimiento sostenido. Se prevé una ampliación del catálogo de medidas elegibles, mayor diversidad tecnológica y una liquidez creciente del mercado.
En resumen, los CAE representan una oportunidad estratégica para acelerar la transición energética en España, movilizando capital privado e impulsando soluciones innovadoras. Las ingenierías, con su capacidad de integrar tecnología, financiación y gestión de riesgos, están en una posición privilegiada para liderar este nuevo modelo.
Artículo escrito por:
Benat Amade Fullaondo y Álvaro Ponce Tobón
Responsable de proyectos de descarbonización y sostenibilidad | Ingeniero del Hub de soluciones tecnológicas
Sener