Según datos del sector, la cogeneración en España evita anualmente la emisión de más de 46.000 toneladas de CO₂, al compararse con sistemas convencionales que generan calor y electricidad de forma separada.
Eficiencia energética y reducción de emisiones
El principio técnico de la cogeneración —también conocida como producción combinada de calor y electricidad (CHP, por sus siglas en inglés)— reside en maximizar el aprovechamiento del combustible mediante la recuperación del calor generado durante la producción eléctrica. Esta sinergia energética no solo mejora la eficiencia global del sistema, sino que también reduce el consumo específico de combustible y, por tanto, las emisiones asociadas.
A escala europea, COGEN Europe estima que una integración más ambiciosa de la cogeneración en el sistema energético podría suponer un ahorro anual de entre 4.100 y 8.200 millones de euros en costes energéticos, junto con una reducción cercana a los 5 millones de toneladas de CO2, equivalente a las emisiones anuales de tres millones de vehículos de gasolina.
El impacto ambiental positivo de la cogeneración se ve potenciado por dos elementos fundamentales: el empleo de combustibles con menor factor de emisión en comparación con tecnologías tradicionales —por ejemplo, el desplazamiento del fueloil por gas natural o biogás— y la progresiva incorporación de sistemas de captura de carbono en determinadas instalaciones. Además, las soluciones tecnológicas actuales permiten la hibridación de la cogeneración con fuentes renovables, como la energía solar fotovoltaica, lo que mejora aún más su perfil de sostenibilidad.
Hibridación energética: una vía hacia sistemas más resilientes
En el contexto actual de descarbonización industrial, la hibridación tecnológica de las plantas de cogeneración se presenta como una solución de alto valor añadido. Esta consiste en la integración de sistemas renovables —principalmente fotovoltaicos— con instalaciones existentes, mejorando la eficiencia operativa y reduciendo la dependencia de combustibles fósiles. Asimismo, la incorporación de almacenamiento energético mediante baterías contribuye a estabilizar la red y a garantizar un suministro continuo incluso en condiciones variables de generación.
El sector cuenta ya con plantas plenamente operativas que combinan cogeneración con fotovoltaica, biomasa o biogás, lo que permite diversificar la matriz energética y optimizar los recursos locales. Estas configuraciones híbridas representan una evolución natural de las instalaciones, preparándolas para responder a los nuevos retos normativos, económicos y ambientales del entorno energético.
Actualmente, muchas de estas instalaciones disponen de sistemas fotovoltaicos para autoconsumo que cubren parte o la totalidad de las necesidades eléctricas internas. Los objetivos estratégicos del sector incluyen alcanzar los 30 MW de potencia fotovoltaica instalada, 20 MW de capacidad de almacenamiento con baterías, y el impulso a la producción de hidrógeno verde, utilizando las infraestructuras ya disponibles en las plantas de cogeneración.
En zonas con alta productividad agrícola y escasa disponibilidad de suelo, también se está explorando la viabilidad de soluciones agrivoltaicas, que permiten compatibilizar la generación de energía solar con la actividad agrícola, maximizando el rendimiento global del terreno.
Capacidad instalada y perspectivas
Algunas instalaciones del sector ya cuentan con una capacidad de inyección a red de hasta 182 MW, distribuidos en 160 MW mediante cogeneración con gas natural, 16 MW con biomasa, 4 MW con solar fotovoltaica y 2 MW con biogás. Existen casos destacados de plantas que han logrado integrar múltiples vectores energéticos en configuraciones híbridas, aumentando significativamente su eficiencia global y su sostenibilidad ambiental.
Este tipo de desarrollos no solo posicionan a la cogeneración como una tecnología eficiente, sino como una plataforma clave para la integración progresiva de energías renovables y nuevas soluciones de almacenamiento o producción energética, como el hidrógeno. En definitiva, la cogeneración, especialmente cuando se combina con fuentes renovables, representa una solución robusta, escalable y alineada con los objetivos de neutralidad climática marcados por la Unión Europea.
Artículo escrito por:
Óscar Soca
Director de Proyectos
Grupo Neoelectra