La Mancomunidad de los Canales del Taibilla avanza en la integración de energías renovables en sus infraestructuras hidráulicas con la puesta en servicio de una nueva instalación fotovoltaica para autoconsumo en la Desaladora Alicante I, situada en Alicante. La actuación, ejecutada por Lantania, cuenta con una potencia instalada de 4.564,29 kWp y una producción anual estimada de 8.490 MWh, contribuyendo a reducir la dependencia energética de una infraestructura estratégica para el abastecimiento de agua potable.
La desalación de agua marina desempeña un papel fundamental en el suministro de agua de la provincia de Alicante y su entorno, especialmente en un territorio caracterizado por la escasez de recursos hídricos convencionales. El proceso de ósmosis inversa, utilizado para obtener agua potable a partir del agua de mar, requiere un consumo eléctrico significativo, lo que convierte a las instalaciones desaladoras en emplazamientos especialmente interesantes para incorporar generación renovable.
En este contexto, la nueva planta fotovoltaica permitirá cubrir aproximadamente el 18 % del consumo eléctrico de la desaladora, reduciendo la dependencia energética de la red y contribuyendo a mejorar la eficiencia del proceso de producción de agua. La instalación generará del orden de 8.490 MWh anuales y supondrá un ahorro económico estimado de alrededor de 1,25 millones de euros al año.
Desde el punto de vista ambiental, el proyecto permitirá evitar la emisión de aproximadamente 2.296 toneladas de CO₂ equivalente al año, reforzando el compromiso con la descarbonización de las infraestructuras del ciclo del agua. La integración de energía solar en este tipo de instalaciones constituye una solución especialmente relevante en un escenario de transición energética, volatilidad de los precios eléctricos y creciente necesidad de gestionar de forma eficiente los recursos hídricos.
Características técnicas de la instalación fotovoltaica:
La planta cuenta con una potencia pico total de 4.564,29 kWp, distribuida en tres áreas diferenciadas: una zona de seguidores solares sobre terreno, una zona de módulos instalados en configuración coplanar y una zona de marquesinas. Esta combinación permite aprovechar distintas superficies disponibles y adaptar las soluciones de montaje a las características de cada emplazamiento.
El campo generador está compuesto por 6.454 módulos fotovoltaicos, distribuidos de la siguiente manera:
Zona de suelo: 5.910 módulos de 710 Wp, con una potencia instalada de 4.196,10 kWp.
Zona coplanar: 354 módulos de 710 Wp, que suman 251,34 kWp.
Zona de marquesinas: 190 módulos de 615 Wp, con una potencia total de 116,85 kWp.
La mayor parte de la potencia se concentra en la instalación sobre terreno, que constituye el núcleo principal de generación de la planta. Las áreas coplanares y de marquesinas complementan el campo fotovoltaico y permiten incorporar generación renovable mediante diferentes configuraciones de soporte.
La conversión de la energía generada por los módulos se realiza mediante 41 inversores fotovoltaicos, con una potencia nominal conjunta de 3.850 kW. Su distribución por zonas es la siguiente:
Zona de suelo: 35 inversores de 100 kW, con una potencia nominal de 3.500 kW.
Zona coplanar: un inversor de 100 kW y dos de 50 kW, que suman 200 kW.
Zona de marquesinas: tres inversores de 50 kW, con una potencia nominal conjunta de 150 kW.
La relación entre la potencia pico instalada en corriente continua y la potencia nominal de los inversores es de aproximadamente 1,19. Este dimensionamiento permite adaptar la capacidad de conversión a la potencia del campo generador y constituye un parámetro relevante para el aprovechamiento de la producción solar.
Seguimiento solar y aprovechamiento del recurso:
Una parte destacada del proyecto corresponde a la instalación de seguidores solares en la zona de terreno. En total, se han montado 117 seguidores, distribuidos en 80 unidades del modelo 2V30 y 37 unidades del modelo 2V15.
Estos sistemas permiten orientar los módulos para acompañar el movimiento aparente del sol a lo largo de la jornada, mejorando el aprovechamiento de la irradiación solar frente a una configuración fija equivalente, en función de las condiciones del emplazamiento y del diseño de la instalación.
La combinación de seguidores solares con las áreas coplanares y las marquesinas proporciona una configuración diversificada del campo generador. Cada solución responde a las características de su zona y contribuye al objetivo común de maximizar la producción renovable disponible para el autoconsumo de la desaladora.
Infraestructura eléctrica y conexión en media tensión:
La instalación dispone de una infraestructura eléctrica diseñada para integrar la generación fotovoltaica en el sistema eléctrico de la planta. La interconexión en media tensión cuenta con seis celdas de la gama SM AirSeT de Schneider Electric, con tensión asignada de 24 kV.
El conjunto está formado por una celda de línea, una celda de protección general equipada con relé P5F30, una celda de remonte, dos celdas de protección de transformador con relés P3U30 y una tercera celda de protección de transformador equipada con relé P5F30.
Esta configuración reúne las funciones de conexión, maniobra y protección necesarias para la integración eléctrica de la planta, facilitando la operación de la instalación y la protección de sus principales elementos.
El sistema de transformación contempla una relación de tensión de 20 kV en el primario y 420 V en el secundario, equivalente a una relación aproximada de 47,62. Esta adaptación permite adecuar los niveles de tensión entre los circuitos de media tensión y los de baja tensión, de acuerdo con la arquitectura eléctrica del proyecto.
Lantania: agua y energía como parte de una misma visión:
La ejecución de esta planta fotovoltaica refleja la importancia de integrar las infraestructuras hidráulicas y energéticas para avanzar hacia un modelo de gestión más eficiente y sostenible. La generación eléctrica renovable próxima al punto de consumo permite reducir parcialmente la energía adquirida de la red y contribuye a disminuir la huella de carbono asociada a la producción de agua desalada.
Para Lantania, este proyecto representa una muestra de su capacidad para desarrollar soluciones energéticas vinculadas a infraestructuras esenciales. La combinación de agua y energía forma parte del ADN del grupo, cuya actividad abarca tanto el desarrollo de infraestructuras hidráulicas como la ejecución de instalaciones de generación renovable y proyectos orientados a la eficiencia energética.
La convergencia de ambos ámbitos resulta especialmente relevante en instalaciones como la Desaladora Alicante I, donde el consumo energético constituye un factor determinante para la operación. Incorporar generación fotovoltaica permite avanzar simultáneamente en los objetivos de sostenibilidad, reducción de costes y descarbonización, sin perder de vista la importancia de garantizar el abastecimiento de agua.
Con una potencia de 4,56 MWp, una producción estimada de 8.490 MWh anuales y una reducción prevista de 2.296 toneladas de CO₂ equivalente al año, la instalación constituye un paso significativo hacia una desalación más eficiente y sostenible. Un proyecto que demuestra cómo la especialización de Lantania en agua y energía permite transformar los retos de las infraestructuras esenciales en oportunidades para impulsar la transición energética.
Artículo escrito por:
Jorge Mallen
responsable de Autoconsumo FV & Generación Distribuida de
Lantania