Escalabilidad de las soluciones de almacenamiento en corriente alterna: ¿una nueva revolución?

almacenamiento atmoce

El autoconsumo fotovoltaico se adentra en una nueva etapa en la que añadir almacenamiento mediante baterías comienza a ser, más que una ventaja, una necesidad técnica. Adaptar la capacidad de almacenamiento a cada escenario resulta clave para rentabilizar las instalaciones. Pero, ¿son las soluciones en corriente alterna el futuro?

El auge del autoconsumo se ha desarrollado a distintas velocidades desde el inicio de esta década, atravesando fases de crecimiento, descenso y estabilización. La inclusión de acumulación en los sistemas fotovoltaicos es cada vez más frecuente y, hoy en día, suele formar parte de la solución desde el diseño inicial. Esto se debe al diferencial de precios de la energía entre el día y la noche, así como a episodios de apagones que han impulsado la demanda de instalaciones con sistemas de respaldo (backup). Sin embargo, con anterioridad a este escenario, predominaban las instalaciones de autoconsumo directo sin baterías, tanto en viviendas unifamiliares como en el sector comercial e industrial.

Ante el panorama actual, donde se prevé un gran crecimiento en la implantación de almacenamiento, adaptar las plantas existentes puede resultar complejo debido a la falta de compatibilidad directa entre los inversores fotovoltaicos tradicionales y las baterías.

Esta limitación desaparece con las nuevas soluciones que operan directamente en corriente alterna, las cuales permiten integrar un sistema de almacenamiento en cualquier momento sobre una instalación previa. Si bien es cierto que en el ámbito comercial e industrial los equipos (cabinets) ya solían operar en CA, la principal dificultad residía en que sus capacidades de partida eran muy elevadas. Además, a la hora de realizar ampliaciones, a menudo era necesario duplicar la capacidad original, lo que restaba atractivo económico al proyecto y dificultaba su ajuste a las necesidades reales del cliente.

En este año 2026 han irrumpido soluciones de Corriente Alterna altamente escalables y prácticamente sin límites de ampliación, capaces de partir de varias decenas de kWh e incrementarse hasta la escala de MWh. Su mayor atractivo radica en que permiten dimensionar de forma precisa el almacenamiento que requiere un comercio o industria desde el primer día y, con el tiempo, aumentar la capacidad paulatinamente a medida que el usuario comprueba sus beneficios.

Asimismo, estas soluciones integran todos los sistemas de seguridad y control a nivel de módulo, lo que ofrece garantías más amplias y permite sustituir rápidamente un módulo averiado sin dejar inoperativa la totalidad del sistema, optimizando así el OPEX a largo plazo.

Otra gran ventaja de estas soluciones escalables en CA es la capacidad de aumentar la potencia disponible para los consumos de la planta en cada momento. Gracias a modos de funcionamiento como el peak shaving (alise de picos), es posible reducir el término de potencia contratada en la industria y evitar penalizaciones por excesos de potencia frente a la distribuidora.

En lo que respecta a la instalación, estos equipos destacan por su sencillez de montaje, especialmente en el cableado y en la comunicación con los sistemas de gestión de la planta (EMS). Esto facilita una rápida integración, tanto en plantas de autoconsumo ya existentes como de nueva ejecución.

En conclusión, simplificar la labor de instaladores e ingenierías mediante soluciones versátiles por parte de los fabricantes resulta fundamental para acelerar el despliegue del almacenamiento en España. Esto no solo contribuye a la electrificación de la demanda, sino también a acoplar la oferta y la demanda energéticas para mitigar las bruscas oscilaciones de precios que experimenta el mercado a diario.

Artículo escrito por:
José Ortiz Technical Sales Manager en Atmoce España