España se prepara para debatir sobre el hidrógeno renovable en un momento clave para el sector. Tras años de planificación y expectativas, ha llegado el tiempo de avanzar desde la ambición hacia la consolidación. El escenario de esta conversación será el European Hydrogen Energy Conference 2026 (EHEC), que volverá a situar a nuestro país en el centro del debate europeo e internacional sobre el papel del hidrógeno en la transición energética.
Este encuentro no es fruto de la casualidad. Desde 2005, la Asociación Española del Hidrógeno (AeH2) organiza el EHEC cada dos años, con la vocación de crear un espacio internacional de diálogo entre la comunidad científica, la industria y las administraciones públicas. Más de veinte años después, el EHEC ha ganado relevancia, acompañando la evolución del sector desde sus primeras fases de investigación hasta el actual escenario de proyectos comerciales, siendo hoy uno de los eventos más relevantes del sector. En 2026, el reto ya no será únicamente anticipar tendencias, sino convertir el conocimiento acumulado en decisiones de inversión y ejecución de proyectos.
España ha recorrido un camino significativo en muy poco tiempo. Hemos pasado de una cartera de proyectos basada en expectativas a otra respaldada por criterios de viabilidad técnica, industrial y financiera. El debate ya no gira en torno a si el hidrógeno renovable es necesario o si la tecnología está preparada, esas cuestiones están ampliamente resueltas, sino a cómo desplegarlo con eficacia para reforzar la competitividad industrial, la seguridad de suministro y la autonomía energética.
Esta evolución se refleja en la última actualización del Censo de Proyectos AeH2, que ofrece una radiografía del sector en España. La actualización recoge 399 proyectos en distintas fases de desarrollo: 124 proyectos de I+D (TRL 3-4), 125 iniciativas demostradoras (TRL 5-8) y 145 proyectos comerciales, evidenciando tanto la profundidad del ecosistema como su progresiva madurez y el equilibrio entre innovación y aplicación industrial.
Más allá del volumen, lo relevante es el cambio cualitativo. La cartera de proyectos comerciales movilizará más de 33.000 millones de euros y, de ejecutarse con éxito, podría alcanzar los 20 GW de electrólisis instalada, con una creación de empleo, directo e indirecto, superior a los 45.000 trabajos. No obstante, una parte significativa aún se encuentra en fases previas a la decisión final de inversión, reflejo de un mercado que está pasando del anuncio a la selección, del entusiasmo inicial a la ejecución responsable.
Por eso conviene recordar el punto de partida. El primer objetivo de referencia que se fijó, alcanzar las 4 GW de electrólisis instalada en 2030, sigue siendo una meta realista y coherente hacia la que ya se está avanzando. Desde ahí, las proyecciones agregadas de capacidad con horizonte 2030 superan ampliamente esa cifra, pero deben entenderse como una orientación estratégica y una ambición a la que transitar. El verdadero éxito del hidrógeno renovable se medirá por la capacidad de poner plantas en operación, generar mercado y consolidar confianza.
Por tanto, el desafío en esta fase no es tecnológico: la tecnología está disponible y la industria preparada. El reto es de mercado. El acceso competitivo a la electricidad renovable, la complejidad regulatoria, la falta de aseguramiento de contratos de offtake a largo plazo y los retrasos normativos siguen condicionando el ritmo de los proyectos. Superar estas barreras es imprescindible para que la cartera existente avance hacia la construcción y la operación. En paralelo, hacerlo permitirá que el hidrógeno renovable se convierta en una oportunidad estratégica para España, generando desarrollo industrial y empleo a lo largo de toda la cadena de valor y contribuyendo directamente a la economía.
En este contexto, EHEC 2026 no sólo será un escaparate de tecnologías o proyectos, sino un verdadero catalizador. Un entorno diseñado para alinear criterios, compartir soluciones y acelerar la toma de decisiones. La transición energética requiere espacios de encuentro para quienes investigan, invierten, regulan y operan.
Desde la AeH2 llevamos cerca de un cuarto de siglo acompañando este proceso. Hoy, el mensaje es claro: es momento de acelerar con madurez, centrados en la ejecución y con la convicción de que cada paso bien ejecutado acerca a España a sus objetivos. Sevilla, en marzo, será el escenario para seguir transformando el potencial del hidrógeno en una realidad industrial consolidada.
Artículo escrito por:
Javier Brey
, presidente de la
Asociación Española del Hidrógeno (AeH2)