No todos llegaron al sector por el mismo camino. Algunos sabían desde muy jóvenes que querían dedicarse a la energía; otros fueron descubriendo su vocación mientras avanzaban profesionalmente. Hay quienes empezaron en la ingeniería, quienes se acercaron al sector desde las finanzas o la consultoría y quienes decidieron emprender para construir su propio espacio. Lo que comparten es que ninguno parece demasiado interesado en esperar a que le llegue el turno.
Las diez entrevistas que conforman esta edición de 40 Under Forty dibujan el retrato de una generación que está alcanzando posiciones de decisión mientras el sector energético cambia a una velocidad inédita.
Aprender, adaptarse y tomar la iniciativa
Para estos profesionales, llegar a una posición de responsabilidad no ha sido nada fácil, sino de años de aprendizaje, adaptación y decisiones.
Clemente Galve, director comercial de AAFF de Visalia, recuerda sus comienzos hace doce años: “Me incorporé al sector sentado frente a una mesa con un libro para novatos sobre cómo funcionaba el mercado energético”. Desde entonces, su recorrido le ha llevado a asumir nuevas responsabilidades y a transmitir posteriormente ese conocimiento a otros miembros de su equipo.
En el caso de Agnès Lomascolo Pujadó, CEO y Founder de Nubec, la relación con la energía comenzó mucho antes. “Desde muy pequeña tenía claro que quería ser ingeniera y dedicarme al mundo de la energía”, explica. Su curiosidad la llevó a estudiar y profundizar en el sector, pero también a compartir lo aprendido. LinkedIn y su blog Mi Energía acabaron convirtiéndose en el impulso para crear su propia compañía.
Fernando Dávila Ponce de León Gámez, CEO y cofundador de Crowmie, aprendió el valor de la disciplina en un escenario diferente. Como campeón del mundo de vela, entendió que los resultados dependen del equipo y de la preparación. Después trasladó esa filosofía a la ingeniería y al emprendimiento. Su receta profesional es directa: “Los factores clave han sido tres: entender el activo por dentro, rodearme de un equipo sólido y ejecutar antes que esperar el permiso de nadie”.
Un sector que ha cambiado de reglas
La generación que protagoniza 40 Under Forty ha crecido profesionalmente mientras el sector energético dejaba atrás un modelo mucho más predecible. Hoy, almacenamiento, flexibilidad, digitalización, inteligencia artificial, CAE, hidrógeno renovable o nuevos modelos de inversión forman parte de una misma transformación.
Rubén González Márquez, director de Servicios Técnicos, Ingeniería y CAE de Grupo Aconser, destaca precisamente el papel de los Certificados de Ahorro Energético. “Este sistema convierte cada kWh de ahorro final verificado en un certificado monetizable, lo que ayuda a acelerar inversiones en eficiencia”, señala.
Para Maria Eugenia Cerverón Estañ, Head of Utility Scale de Prosolia Energy, el reto va incluso más allá de aumentar la generación renovable. “La descarbonización va más allá de generar renovable: es gestionar el sistema dando firmeza y flexibilidad”, apunta. En ese nuevo escenario, almacenamiento, electrónica de potencia, datos, simulación y redes inteligentes deben funcionar de forma cada vez más integrada.
Esther Martínez Arroyo, directora de Energía en la división de Consultoría de PwC, coincide en situar la flexibilidad en el centro de la transformación. El sistema energético, explica, “ya no es unidireccional” y en él conviven generadores, consumidores, prosumidores y comunidades energéticas con necesidades que cambian constantemente.
La tecnología, por tanto, no sólo está modificando los activos energéticos. También está cambiando la manera de trabajar.
La generación que habla el idioma de los datos
La digitalización aparece como uno de los grandes puntos de conexión entre los protagonistas. Alejandro Ausina Álvarez, CEO y Co-Founder de NeuraSun, considera que los modelos de negocio basados en software están adquiriendo un papel fundamental. “Las nuevas generaciones desempeñamos un rol decisivo en esta transición”, afirma, gracias a su familiaridad con las herramientas digitales y su capacidad para convertir los datos en conocimiento estratégico.
Amanda Feria, directora comercial de Reazziona, introduce una perspectiva diferente: la tecnología también está transformando la relación con el cliente. “Cada vez se valora más la cercanía, la transparencia y la rapidez”, explica.
Para ella, una de las aportaciones de los profesionales jóvenes consiste precisamente en cuestionar procesos asumidos durante años: “Nos adaptamos con facilidad a las nuevas herramientas y cuestionamos procesos que siempre se han hecho igual”.
Esa capacidad para trabajar en un entorno cambiante también está presente en la visión de Vincent Tessé, subdirector general de DH2 energy. Su trayectoria ha pasado por la ingeniería nuclear, la eólica, la fotovoltaica y, actualmente, el hidrógeno renovable. Sobre esta última tecnología, lo tiene claro: “Creo firmemente en el potencial del hidrógeno renovable para la descarbonización y para lograr una independencia energética que la electrificación por sí sola no puede ofrecer”.
No es sustituir: es combinar
Uno de los aspectos más interesantes de las entrevistas es que ninguno de estos profesionales plantea el relevo generacional como una sustitución de la experiencia. Al contrario. La mayoría defiende que el verdadero salto adelante se produce cuando ambas generaciones trabajan juntas.
Clemente Galve lo resume así: “El liderazgo no entiende de generaciones, sino de combinar fortalezas”. Los jóvenes aportan tecnología, adaptación y nuevas formas de trabajar; quienes llevan más tiempo en el sector aportan experiencia y criterio.
Agnès Lomascolo Pujadó habla desde su propia experiencia: “Gran parte de lo que he aprendido ha sido gracias a haber trabajado con grandes profesionales del sector”. Para ella, la combinación de confianza, acompañamiento y responsabilidad es fundamental para que las nuevas generaciones puedan crecer.
También Beatriz Iglesias Ruiz, directora financiera, de RR. HH. y Administración de IASOL, reivindica la necesidad de generar oportunidades reales. “Para acelerar el acceso de talento joven a puestos de alta responsabilidad es necesario apostar por modelos de liderazgo basados en el mérito”, sostiene.
Esther Martínez Arroyo añade una dimensión especialmente relevante: el talento femenino. A su juicio, es necesario seguir impulsando “referentes femeninos que inspiren y normalicen su presencia en puestos de decisión”.
Relevo sin esperas
Si hay una reivindicación transversal en 40 Under Forty es la necesidad de dar responsabilidad antes y valorar a las personas por su capacidad, no únicamente por los años que llevan en una organización.
Maria Eugenia Cerverón Estañ lo expresa con claridad: “Hay que medir por lo que resuelven, no por años”. Para ella, dar proyectos con peso real cuanto antes permite que el talento demuestre de qué es capaz.
Alejandro Ausina Álvarez reclama también una transformación de las jerarquías tradicionales hacia “modelos de meritocracia real”, mientras Vincent Tessé apuesta por una fórmula sencilla: “Demostrar antes de pedir”.
Fernando Dávila Ponce de León Gámez lleva esa idea un paso más allá: “La energía necesita talento que ejecute, no que espere turno”.
Quizá esa sea la mejor síntesis de esta generación. No se trata de jóvenes que simplemente esperan ocupar algún día los puestos de quienes hoy toman las decisiones. Son profesionales que ya están creando empresas, liderando equipos, desarrollando nuevos modelos de negocio y tomando decisiones sobre el futuro energético.
El nuevo liderazgo
Las historias reunidas en 40 Under Forty muestran que el relevo generacional del sector energético ya está sucediendo. Y no responde a un perfil único.
Hay distintas trayectorias, especialidades y formas de entender el negocio. Pero existe una misma actitud: aprender rápido, adaptarse al cambio y asumir responsabilidades.
También una idea compartida sobre el liderazgo: la experiencia sigue siendo relevante, pero la antigüedad no debería ser el único pasaporte para decidir.
El sector energético necesita conocimiento técnico, pero también capacidad de adaptación. Necesita tecnología, pero profesionales capaces de convertirla en negocio. Necesita experiencia, pero también nuevas preguntas.
Y, sobre todo, necesita crear espacios donde las nuevas generaciones puedan demostrar lo que son capaces de hacer.
Porque quizá el verdadero significado de 40 Under Forty no esté en la edad de sus protagonistas, sino en algo mucho más relevante: son profesionales que ya están construyendo el sector energético que viene.
Pueden consultar las entrevistas completas a los diez protagonistas de 40 Under Forty en la web de Energética: https://energetica21.com/entrevistas/
Artículo escrito por:
Nerea Díaz-Maroto Lara
redactora en
Revista Energética