Si realizamos una búsqueda en internet sobre que es Asset Mangement nos encontraremos con una infinidad de resultados. En términos generales, el Asset Management corresponde a la gestión de activos basada en principios como el conocimiento, la planificación, la organización y la gestión integrada. Tiene como objetivo optimizar el rendimiento de dichos activos y minimizar su coste, así como mejorar el servicio ofrecido. Aquí la clave es la perspectiva, ya que siempre será desde la visión del propietario de los activos, lo que podríamos definir como ‘Owner´s view’.
Con esta idea de partida, estamos en disposición de responder a la pregunta, ¿por qué es importante, no solo la operación y el mantenimiento, sino una gestión integral de los activos? Cada decisión tomada durante la fase de desarrollo, diseño o construcción puede tener un impacto significativo en la operación y el mantenimiento de los proyectos. En última instancia, esto puede influir en toda la vida útil del activo. Seleccionar e implementar la estrategia correcta de O&M y sobre todo del AM puede ayudará a minimizar el riesgo y maximizar el retorno de la inversión; pero ¿cómo llevamos estos conceptos a la práctica?
Si pensamos en cómo mejorar el rendimiento de un parque eólico, seguramente muchos de nosotros nos lanzaríamos inmediatamente a tratar de reducir el tiempo de inactividad no programado de las turbinas, ya que, posiblemente, sea uno de los aspectos más importantes en la gestión de activos eólicos. Para ello se requiere de un monitoreo constante (y en tiempo real) e inspecciones específicas para tener una visión clara del estado actual y así poder entender, como las peculiaridades específicas de los emplazamientos interactúan con los activos.
El tiempo de inactividad no programado de las turbinas eólicas puede tener un efecto en cascada en la logística y el costo. Las turbinas eólicas son más complejas que por ejemplo los paneles fotovoltaicos. Asimismo, los recambios son más difíciles de adquirir en un momento dado, ya que no son heterogéneos y tienden a ser específicos del fabricante.
Algunos de los KPI’s que recomiendo que sean medidos para ayudar en la reducción al máximo del tiempo de inactividad no programado para una cartera de turbinas eólicas se clasifican en tres secciones: rendimiento, fiabilidad y mantenimiento.
En este artículo nos focalizaremos en los relativos al mantenimiento y explicaré brevemente sus respectivas limitaciones.
Intervenciones por aerogenerador (nº)
Una intervención es cualquier trabajo de campo realizado para mantener la capacidad operativa de un aerogenerador. Esta métrica indica el éxito de la estrategia de O&M implementada. Una mayor confiabilidad de la turbina eólica da como resultado menos intervenciones necesarias. Sin embargo, esta métrica no tiene en cuenta mucha información, como la duración de las intervenciones y sus costos relacionados. También hay limitaciones con la comparabilidad entre parques eólicos, pero esto se puede mitigar normalizando el número de intervenciones por el número de turbinas en un parque.
Mantenimiento correctivo (%)
La relación entre las intervenciones correctivas y el total de todas las intervenciones expresadas en horas. Las intervenciones correctivas también tienden a ser más costosas que otras intervenciones. Esto compensa algunas limitaciones de la métrica anterior. Sin embargo, no diferencia entre actividades de intervención correctiva inmediatas y no inmediatas.
Cumplimiento de cronograma
La relación entre las tareas de mantenimiento programadas completadas a tiempo y el número total de tareas. Es importante tener en cuenta que el número total de tareas incluye tareas no programadas. Esta métrica se utiliza para evaluar la eficiencia y precisión de la planificación y ejecución del mantenimiento. Cuantas más tareas no programadas haya, menor será el porcentaje. Importante resaltar que, tal como se define este indicador, no distingue completamente entre tareas programadas y no programadas.
Trabajos de horas extra (%)
La relación entre las horas extraordinarias de trabajo y las horas de trabajo previstas. Esto se normaliza por las horas de trabajo por trabajador y por el tamaño de la plantilla. Evalúa la eficacia de la planificación del mantenimiento, la salud de los trabajadores y el tamaño ideal de la fuerza de trabajo. Sin embargo, no diferencia las horas hombre internas y externas. Este punto es importante en caso de que se utilicen subcontratas para determinadas actuaciones.
Costo total de mantenimiento vs. presupuesto anual de mantenimiento (%)
Esta métrica es la clave en la calidad de la planificación del mantenimiento y es el indicador de mantenimiento más relevante. El resultado más deseable es que el costo total de mantenimiento sea menor que el presupuesto de mantenimiento anual. Lo más importante es que esta métrica se puede comparar entre diferentes parques eólicos. Esta métrica, sin embargo, no desglosa la relación entre la mano de obra y el costo de las piezas.
Desde BayWa r.e. hemos comenzado a utilizar nuevos en innovadores indicadores, los cuales no solo buscan métricas puntuales sino también una relación con la propia estrategia de la empresa, como, por ejemplo:
Coste medio de operación y mantenimiento - ACoO&M (€/MW)
Esta métrica refleja la relación entre los costes totales de la empresa y el número de megavatios que se gestionan. El concepto es que este indicador vaya disminuyendo a lo largo del tiempo, lo cual indicara que se está mejorando la eficiencia de la empresa. Asimismo, se puede desglosar más en detalle, como, por ejemplo, costes directos, costes indirectos, etc.
Es un hecho conocido que lo que no se mide no se puede ni explicar ni mejorar, por lo que, si no se registran estos KPI’s anteriormente explicados, u otros similares, no seremos capaces de mejorar ni la eficacia ni la eficiencia de la gestión de los activos.
Las nuevas tecnologías y la constante evolución en la digitalización dentro del ámbito de las renovables ayudan a mejorar y optimizar aún más los procesos de gestión de activos. Todo esto a través del uso de softwares, que además consolidan la gestión de activos comerciales, técnicos y financieros en una sola plataforma. El uso de un repositorio de datos centralizado integrado hace que el monitoreo de estos KPI’s interconectados sea rápido y accesible a través de la automatización. Mejorando la transparencia en los datos y permitiendo una toma de decisiones más eficiente.
Por otro lado, no tenemos que olvidar que la transformación digital también nos está llevando a la adaptación de nuevas tecnologías, las cuales están creciendo rápidamente y desplazando métodos considerados como tradicionales. Esta penetración varía mucho de país a país y tiene una correlación directa con el nivel de implementación que ya tengan los propietarios de los activos. Lo que sí es común en todos ellos es la evolución de los enfoques basados en datos para impulsar la maximización del potencial de las plantas y la automatización de los procesos.
Es importante comentar que la gestión de activos no está exenta de desafíos. Uno de los más grandes desafíos es el panorama tecnológico, el cual cambia muy rápidamente. Mantenerse al día con los últimos avances en tecnología conlleva tiempo y, por lo tanto, costes asociados. Además, la creciente complejidad de los activos requiere una amplia gama de habilidades que no siempre están disponibles en las empresas. Los desafíos a los que se enfrentan los propietarios y administradores de activos van más allá de lo técnico, llegando a darse últimamente casos de falta de personal cualificado, lo que conlleva a que las empresas necesitan invertir en capacitación local o incluso llegar a contratar internacionalmente. Además, el entorno regulatorio para los activos está en constante evolución y cumplir con las regulaciones puede ser un desafío, particularmente en España. Dando lugar a que una de las tareas que cada vez cobra más relevancia dentro de los servicios de Asset Management es que los profesionales deben mantenerse informados sobre los cambios en las regulaciones y asegurarse de que los activos son totalmente compatibles.
Es por todos estos desafíos, por lo que invertir en un servicio especializado de Asset Management proporciona enormes beneficios. Aprovechando las nuevas tecnologías y manteniéndose al tanto de los cambios regulatorios, es posible optimizar el rendimiento, reducir el riesgo y aumentar la rentabilidad de los activos.
En conclusión, podemos ver que una gestión integral de los activos es crucial para el éxito. Es a través de esta gestión eficaz y de la inversión en los equipos adecuados que los propietarios pueden estar seguros de que sus activos están operando con la máxima eficiencia y que generarán la máxima rentabilidad.
Artículo escrito por:
Santiago López
Managing Director BayWa r.e. España