El gas natural juega un papel clave en la transición energética global hacia una sociedad baja en carbono, tanto por la creciente inyección de gas de origen renovable en sus redes, como por su contribución a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero al desplazar otras energías más contaminantes.
El desarrollo de los gases renovables es uno de los vectores clave para Nedgia, la distribuidora de gas natural del grupo Naturgy. La producción de biometano y, a medio plazo, de hidrógeno para su posterior inyección en las redes de distribución es el camino para lograr avanzar en la descarbonización de la economía y, al mismo tiempo, poner en valor las infraestructuras de gas natural ya construidas.
En España contamos con más de 90.000 kilómetros de redes de gas en las que se han realizado importantes inversiones durante los últimos años, lo que las han convertido en una de las infraestructuras gasistas más modernas y punteras del mundo. Cuentan con una elevada capacidad de almacenamiento, extensión y capilaridad, por lo que son el medio perfecto para transportar elevadas cantidades de energía allí donde se consumen, contribuir a la seguridad de suministro y solucionar el problema del almacenamiento de la producción intermitente de otras energías renovables.
Hidrógeno renovable
Nuestra red de distribución es una de las más modernas y técnicamente más avanzadas de Europa. Su práctica totalidad está hecha de polietileno, un material que permite vehicular hidrógeno, una energía destinada a jugar un importante papel en la descarbonización energética.
España es un país bien posicionado en Europa para producir hidrógeno renovable a un coste competitivo y exportarlo a otros países de la Unión Europea gracias a sus condiciones geográficas y climáticas. El potencial de producción de hidrógeno verde es de 1.750 TWh/año, que equivale a 11 veces el consumo actual de gas natural (275 TWh/año), excluyendo el utilizado para generación. Pero el sistema energético necesita afrontar el problema de su almacenamiento y es aquí donde las redes de gas natural pueden aportar una solución. Este argumento está alineado con el mensaje que se especifica en el Pacto Verde Europeo sobre la ‘Integración de los sistemas’, donde el hidrógeno se convierte en el nexo de unión de las dos grandes redes energéticas (eléctrica y gasista).
Según un reciente informe de Frontier Economics y la universidad alemana de Aachen, la gestión integrada de infraestructuras eléctrica y gasista (sector coupling) será imprescindible para lograr la descarbonización, porque minimiza los costes puede generar unos ahorros mínimos de 2.000 millones de euros anuales en España debido al ahorro en tecnologías finales, la menor expansión de la red eléctrica y el ahorro en costes extra por la adaptación y mantenimiento de las redes de gas, y la generación y almacenamiento para satisfacer la demanda.
Impulso a la economía circular
El hidrogeno verde o el gas sintético, que se obtienen a partir de excedentes de energía renovable, y el biometano, procedente de desechos orgánicos ganaderos, agrícolas o industriales, o de vertederos y plantas de aguas residuales, son un claro ejemplo de vectores energéticos que impulsan la economía circular. Además, contribuyen a la descarbonización de la economía al ser neutros en emisiones de dióxido de carbono (CO2), principal gas causante del calentamiento global.
Hoy en día el mayor exponente del gas renovable es el biometano, una energía renovable que una vez inyectada en la red de gas puede utilizarse en los usos finales habituales (cocina, calefacción, agua caliente, procesos industriales, transporte, etc.), y aporta múltiples ventajas, como la gestión eficiente del agua y de los residuos (no sólo reduce las emisiones por sustitución de gas de yacimiento, sino que también reduce las emisiones no energéticas responsables de más del 24% del total GEI de España), y el desarrollo del entorno rural (fijación de riqueza, población y empleo). Además, la generación local de biometano contribuye a reducir la dependencia energética, a la vez que posibilita un uso eficiente de este gas renovable al contar con una infraestructura de suministro que conecta los centros de producción con las áreas de demanda. Este hecho posibilita que la oferta y la demanda no tenga que estar en la misma zona, con lo que la red de gas aporta flexibilidad a la generación de biometano.
En este sector, España no puede perder la oportunidad porque juega en una posición de partida muy ventajosa: es el tercer país europeo con mayor potencial de producción de biometano, sólo por detrás de Reino Unido y Francia (según el informe de la Comisión Europea ‘Impact of the use of the biomethane and hydrogen potential on trans-European infrastructure’, de abril del 2020), pero sólo hay dos plantas de producción de biometano, frente a las más de 800 que hay en Europa. Según este mismo informe, en España existe un potencial de biometano superior a 120 TWh/año, que representa más de un 40% del consumo de gas natural de uso directo en España.
Contribución de Nedgia a la transición energética
En Nedgia apostamos por el papel clave que juega la red de gas natural para impulsar la transición energética y vehicular biometano e hidrógeno. Por ello, trabajamos para impulsar su crecimiento en las zonas en las que estamos presentes, reducir las emisiones y mejorar la eficiencia energética con el desplazamiento de otras energías más contaminantes, mejorar la calidad del aire urbano con el uso del gas natural en los hogares, comercios y flotas de vehículos, y aportar una energía segura y competitiva a la industria.
Como agentes activos en la descarbonización del sector gasista, actualmente estamos colaborando en diferentes proyectos de producción e inyección de biometano en nuestra red, y tenemos en cartera más de 70 iniciativas en estudio que podrían alcanzar los 3.200 GWh/año.
Algunos proyectos en construcción son:
- En Cerdanyola del Vallès (Barcelona), la planta de producción de biogás del vertedero Elena (impulsada por el grupo Naturgy) será la primera instalación de gas renovable de origen vertedero en España. Con una inversión de cerca de 2 millones de euros, permitirá la producción e inyección en red de 17 GWh/año de biometano, que equivalen al consumo de 3.600 viviendas y evitará la emisión de 2.500 toneladas de CO2/año.
- En Balaguer (Lleida), la empresa Torre Santamaria producirá biometano a partir de los residuos orgánicos de su granja, en un proyecto conjunto con Grupo Lactalis y AXPO. Nuestra red de distribución recibirá 30 GWh de gas renovable al año y evitará la emisión de 6.000 toneladas de CO2/año, equivalentes a plantar 12.000 árboles.
- En Els Hostalets de Pierola (Barcelona), está el depósito Can Mata, donde en colaboración con Waga Energy y Ferrovial Servicios, en el año 2022 se inyectarán en nuestra red 70 GWh/año de gas renovable a partir de residuos orgánicos de vertedero, que equivalen al consumo de 14.000 viviendas y se evitará la emisión de 17.000 toneladas de CO2/año.
- En la provincial de Burgos, Bioengas (startup de Enagás Emprende) y Suma Capital producirán 25 GWh/año de biometano procedente del tratamiento de subproductos de la industria agroalimentaria, que se inyectarán en nuestra red. Este gas verde, que equivale al consumo de unas 3.600 viviendas, supondrá un ahorro en emisiones de alrededor de 30.000 toneladas equivalentes de CO2.
Artículo escrito por:
Nedgia