Tecnología y autoconsumo frente a las tensiones del mercado eléctrico

El año 2021 ha sido el año en el que más se ha encarecido la electricidad en los mercados mayoristas europeos, con subidas superiores al 200% en países como Alemania, Francia o España. Sin embargo, desde que estallara el conflicto ruso-ucraniano, la escalada de precios está en una situación sin precedentes, tensando el mercado mayorista hasta cotas nunca vistas, con costes del MWh que a mediados de marzo alcanzaban los 544€

El año 2021 ha sido el año en el que más se ha encarecido la electricidad en los mercados mayoristas europeos, con subidas superiores al 200% en países como Alemania, Francia o España. Sin embargo, desde que estallara el conflicto ruso-ucraniano, la escalada de precios está en una situación sin precedentes, tensando el mercado mayorista hasta cotas nunca vistas, con costes del MWh que a mediados de marzo alcanzaban los 544€, según los datos del Operador del Mercado Ibérico de la Electricidad (OMIE).

Puesto que más del 40% de los clientes residenciales está en el mercado regulado o en tarifas indexadas, estas variaciones diarias del precio en el mercado mayorista tienen un impacto directo tanto en las actividades empresariales como en la economía de los hogares. De hecho, según datos de Red Eléctrica Española, los hogares españoles representan aproximadamente el 20% del consumo eléctrico total en nuestro país. Y esa es la razón por la que el Gobierno ha trabajado con los diferentes agentes del mercado y la Unión Europea para buscar soluciones que reduzcan la especulación del mercado marginalista y atajen esta escalada de precios que ya están afectando de forma dramática a la población de nuestro país y a su tejido productivo.   

En los últimos años se ha potenciado la instalación de fuentes de energía que contribuyan a aumentar nuestra soberanía eléctrica, respondiendo a las previsiones de aumento de demanda total, que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) cifra en un 1% hasta 2024. El organismo estima que la generación renovable crecerá en torno al 7% anual en este trienio 2022-2024, sustituyendo así a fuentes menos limpias y más dependientes del exterior, como la energía producida en centrales térmicas, y haciendo que, a día de hoy, casi la mitad de la producción eléctrica española provenga de plantas eólicas y fotovoltaicas. Y el plan “REPowerEU: acción conjunta europea para conseguir una energía accesible, segura y sostenible” de la Comisión Europea busca una mayor independencia energética respecto a los combustibles fósiles rusos, empezando por el gas. Solo cabe esperar que los acontecimientos aceleren los planes de penetración de renovables de la AIE, la UE y el Gobierno.

 

Tecnología para impulsar el autoconsumo
En este contexto, tenemos tecnologías disponibles ya al alcance de cualquier consumidor para mitigar estos escenarios de precios alcistas. Y todo ello pasa por la electrificación de los sistemas energéticos de los hogares y por la implantación de sistemas de generación y autoconsumo residencial. El Gobierno aprobó el pasado verano un paquete económico dotado con más de 1.300 millones de euros para la instalación de sistemas autoconsumo, almacenamiento y climatización renovable, enfocado a financiar entre el 40 y el 50% de los costes de las instalaciones. Unas ayudas que pueden impulsar la adopción de estos sistemas, pero que, con el horizonte de precios de la electricidad que tenemos ante nosotros, no son cruciales para hacer rentables estas instalaciones, que pueden generar energía limpia durante sus más de 25-30 años de vida útil.

Instalar un sistema fotovoltaico escalable, con elementos modulares como los microinversores o baterías de corriente alterna, permite a los consumidores adaptarse a sus necesidades eléctricas presentes y futuras, y tener más control sobre su consumo energético, tanto en términos de producción como de costes. La tecnología de monitorización de instalaciones ya le permite tener visibilidad sobre sus consumos y necesidades energéticas, y con los sistemas de almacenamiento podrá acercar su autoconsumo al 100%.

Estamos ante una transición hacia un sistema de generación eléctrica distribuida, en el que los sistemas de transporte y distribución de la energía serán menos relevantes para la demanda generada por los hogares. Un panorama en el que la tecnología jugará también un papel importante, permitiendo interconectar los sistemas individuales para agregar producción y demanda, favoreciendo así que los hogares no solo se autoabastezcan, sino que sean capaces de contribuir, de forma sostenible, a las necesidades del mercado. Un escenario para el que todavía queda un tiempo. Según datos de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) y de APPA Renovables, en 2021 se instalaron en España más de 1 GW en instalaciones de autoconsumo. Es hora de ser exigentes con nuestros gobiernos para que tomen medidas para proteger a los más vulnerables ante la crisis energética que se nos avecina, al tiempo que ponemos a trabajar la tecnología que ya tenemos disponible para abordar las tensiones del mercado eléctrico. 

 

 

Artículo escrito por:
Juan García Buitrón sales manager de Enphase Energy para España y Portugal