Alejandro Rubio Rico (Responsable de Hidrógeno verde en Instituto Tecnológico de la Energía, ITE)

"Sin innovación aplicada y señales regulatorias firmes, el hidrógeno seguirá siendo una promesa"

Alejandro Rubio Rico, Responsable de Hidrógeno verde (Instituto Tecnológico de la Energía, ITE).

El responsable destaca el desarrollo de proyectos como AQUA2VAL, enfocado en viabilizar la producción de hidrógeno mediante el uso de agua marina en zonas con estrés hídrico.

Esta entrevista forma parte del especial 'Balance de 2025 y perspectivas para 2026 en el sector energético', publicado en el número 252 de la Revista Energética (sección 'Hidrógeno verde'). En ella, el Alejandro Rubio (ITE) analiza las barreras que han frenado el despegue de esta tecnología, citando los altos costes y la falta de escala industrial como los principales obstáculos. El experto subraya la necesidad de mejorar la eficiencia de los electrolizadores.


¿Cómo valora la situación del hidrógeno? ¿Qué medidas ve necesarias para que repunte?

El hidrógeno verde no ha despegado al ritmo esperado por costes elevados, falta de escala industrial y ausencia de modelos de negocio claros. La tecnología existe, pero la competitividad frente a combustibles fósiles sigue siendo baja. Para cambiar esto, necesitamos electrolizadores más duraderos y eficientes, integración digital y políticas que premien la flexibilidad y el acoplamiento con renovables. En ITE, como Centro Tecnológico de la Energía, trabajamos en proyectos como HEDERA, que desarrolla electrodos avanzados y algoritmos predictivos para reducir el coste nivelado del hidrógeno (LCOH) y prolongar la vida útil. Sin innovación aplicada y señales regulatorias firmes, el hidrógeno seguirá siendo una promesa.


¿Está despegando definitivamente el sector del biometano en España?

El biometano está creciendo, pero aún no a la velocidad necesaria para cumplir los objetivos de descarbonización. Las plantas se multiplican, pero el reto es conectar producción y demanda con garantías de trazabilidad y sostenibilidad. España tiene recursos y tecnología, pero necesita infraestructura, digitalización y marcos estables que faciliten la inyección en red y contratos a largo plazo. Si se logra integrar el biometano con otros vectores como el hidrógeno, se abrirá la puerta a una economía circular energética que reduzca emisiones y mejore la competitividad industrial.


¿Cuál cree que será la evolución del sector en 2026 en su área de actividad? ¿Qué perspectivas de negocio prevé su empresa?

Ciñéndonos al ámbito de los gases renovables, en 2026 el sector avanzará hacia integración de vectores energéticos y optimización de recursos, donde el hidrógeno verde cada vez va a ser más importante para descarbonizar procesos industriales. Una tendencia clara será la producción en entornos con limitaciones hídricas, lo que exige soluciones innovadoras como la desalación eficiente. Para eso, en ITE trabajamos en proyectos como AQUA2VAL, que desarrolla tecnologías para obtener hidrógeno a partir de agua marina, garantizando la viabilidad de plantas de electrólisis en zonas costeras. Esto abre oportunidades en regiones con alta disponibilidad renovable, pero escasez de agua dulce, consolidando modelos sostenibles y competitivos para gases renovables. 

Tanto HEDERA (expediente IMDEEA/2025/106) como AQUA2VAL (expediente IMDEEA/2025/52) han sido financiados por IVACE+i y la Unión Europea dentro del Programa Operativo FEDER de la Comunidad Valenciana 2021–2027.