¿Cómo ha sido el camino hasta ocupar un puesto de responsabilidad en el sector energético y qué factores han sido clave para tu acceso a posiciones de decisión en la industria?
Desde pequeño he estado ligado a la ingeniería y durante la carrera descubrí en la energía solar fotovoltaica un sector en el que quería desarrollarme. Comencé haciendo prácticas en UNIVERSAL y después me incorporé al departamento de Ingeniería, donde fui creciendo hasta asumir su dirección. Desde entonces, tanto la empresa como el equipo han crecido, incorporando profesionales y abordando proyectos de mayor envergadura. En ese recorrido destacaría el aprendizaje diario, la implicación y la confianza recibida para asumir nuevas responsabilidades. Hoy, una parte fundamental de mi trabajo es acompañar el desarrollo del equipo y afrontar juntos retos cada vez más exigentes.
Desde tu posición, ¿qué tecnologías o nuevos modelos de negocio consideras que están redefiniendo el sector energético en estos momentos, y cómo están contribuyendo los perfiles jóvenes a su desarrollo e implantación?
Destacaría especialmente la agrivoltaica, por su potencial para compatibilizar generación eléctrica y actividad agrícola generando soluciones capaces de convivir. Su desarrollo exige adaptar las estructuras y los sistemas de seguimiento a las necesidades reales de cada explotación. También considero muy relevante la digitalización de la ingeniería, que permite explorar soluciones y agilizar tareas que antes requerían mucho tiempo. Los perfiles jóvenes podemos contribuir incorporando estas herramientas con naturalidad y cuestionando procesos que admiten mejoras. Pero el verdadero reto está en trasladar esas posibilidades a instalaciones fiables, competitivas y fáciles de operar durante toda su vida útil.
¿Qué aporta una nueva generación de profesionales al liderazgo del sector y qué cambios estructurales serían necesarios para acelerar su incorporación a puestos de alta responsabilidad?
Creo que nuestra generación puede aportar facilidad para incorporar nuevas herramientas, voluntad de cuestionar procesos y una forma de trabajar más transversal entre disciplinas. Esa aportación crece cuando se combina con la experiencia de quienes conocen el sector desde hace años. Para facilitar el acceso a puestos de responsabilidad, las empresas deberían ofrecer oportunidades de participar en decisiones, acompañamiento y criterios de promoción claros. Dar responsabilidad requiere también compartir información y permitir que las propuestas se pongan a prueba. La confianza se construye demostrando criterio, compromiso y capacidad para tomar decisiones pensando también en el equipo y en el proyecto.