Luis Corrales (Director General de Desarrollo de Negocio en Lantania)

"El sector está depurando modelos: las compañías que entraron buscando rentabilidades rápidas no verán cumplidas sus expectativas"

Luis Corrales, Director General de Desarrollo de Negocio (Lantania).

El directivo señala la hibridación con almacenamiento como la tendencia necesaria para recuperar márgenes y advierte sobre la brecha existente entre la planificación de redes a 2030 y su ejecución real.

Esta entrevista forma parte del especial "Desarrolladores de plantas renovables", publicado en el número de noviembre de 2025 de la Revista Energética. El desarrollo fotovoltaico atraviesa un punto de inflexión marcado por precios que tensionan los retornos y una saturación de redes que actúa como cuello de botella. Luis Corrales (Lantania) analiza este escenario de transición hacia una "madurez menos expansiva" para 2026.


¿Cuáles considera que son las tendencias más relevantes en el sector del desarrollo y promoción de plantas fotovoltaicas en la actualidad y cómo está su empresa adaptándose a ellas?

El desarrollo fotovoltaico atraviesa un punto de inflexión. Con los precios de la energía en niveles que tensionan los retornos, la rentabilidad de muchos proyectos se ha vuelto frágil. La tendencia más clara, y probablemente la más necesaria, es la hibridación con sistemas de almacenamiento, que permite estabilizar la producción, optimizar el vertido y mejorar la posición en el mercado diario. En nuestro caso, estamos focalizando esfuerzos precisamente ahí: en combinar generación y almacenamiento como fórmula para recuperar márgenes y asegurar viabilidad a largo plazo.


¿Cómo cree que se solucionaría el problema de la saturación de las redes? ¿Considera acertado el enfoque del Gobierno con su planificación eléctrica de cara a 2030 para hacer frente al aumento de la demanda y la penetración de renovables?

La saturación de la red es hoy uno de los principales cuellos de botella del desarrollo renovable. La planificación a 2030 me parece un paso en la buena dirección, pero seguimos tropezando en el mismo punto: la brecha entre lo planificado y lo ejecutado. Las inversiones previstas son ambiciosas, pero la tramitación administrativa y la coordinación entre organismos alargan los plazos hasta el límite. Deberíamos ser capaces de agilizar los procedimientos sin renunciar al rigor ambiental ni urbanístico.


¿Cómo cree que evolucionará el negocio de las empresas desarrolladoras y promotoras de plantas de generación renovable en 2026? ¿Qué perspectivas de negocio prevé su empresa?

El negocio promotor va a entrar en una fase de madurez menos expansiva. Con los márgenes actuales, es evidente que los desarrollos se ralentizarán y que muchos GW en tramitación verán plazos de puesta en servicio más largos de lo previsto. Pero no es necesariamente negativo: el sector está depurando modelos y quedarán los proyectos sólidos, con visión a largo plazo. En nuestro caso, seguiremos avanzando porque creemos en la generación renovable como activo estructural, no especulativo. Las compañías que entraron buscando rentabilidades rápidas probablemente no verán cumplidas sus expectativas, y ese reajuste puede devolver equilibrio al mercado.