Maria Eugenia Cerverón Estañ (Head of Utility Scale en Prosolia Energy)

"La descarbonización va más allá de generar renovables: hay que gestionar el sistema"

Maria Eugenia Cerverón Estañ, Head of Utility Scale (Prosolia Energy).

Maria Eugenia Cerverón Estañ, Head of Utility Scale de Prosolia Energy, analiza la evolución del sistema energético hacia un modelo más flexible, donde almacenamiento, datos, redes inteligentes y otras tecnologías deben trabajar de forma integrada.

¿Cómo ha sido el camino hasta ocupar un puesto de responsabilidad en el sector energético y qué factores han sido clave para tu acceso a posiciones de decisión en la industria?

Empecé en un IPP francés, entonces un equipo pequeño y joven, donde analizaba oportunidades, coincidiendo casi a diario con el CEO. Crecí con la empresa. Tuve managers que fueron mentores, enseñándome tanto de gestión de proyecto y negocio como de personas y desarrollo de talento. Sigo en la energía porque creo que la sostenibilidad - ambiental, social y económica - es clave para la humanidad, y la energía es una necesidad básica. Contar con mujeres que compaginaban familia y exigencia profesional me dio la confianza para el salto a Prosolia. Lo demás lo ha puesto la iniciativa: nunca he esperado a que me digan qué hacer.


Desde tu posición, ¿qué tecnologías o nuevos modelos de negocio consideras que están redefiniendo el sector energético en estos momentos, y cómo están contribuyendo los perfiles jóvenes a su desarrollo e implantación?

El reto de la descarbonización va más allá de generar renovable; es gestionar el sistema dando firmeza y flexibilidad. Lo que marca la diferencia hoy es combinar tecnologías: almacenamiento, electrónica de potencia, simulación, datos, redes inteligentes. Ahí nacen los modelos de negocio nuevos: desde remunerar firmeza en soluciones híbridas hasta generación distribuida diseñada a medida del consumo del cliente, para convertirlo en dueño de su coste e independiente del mercado, entendiendo cómo produce y consume. Los jóvenes llegan con fluidez digital, y eso acelera todo: entienden de datos de forma natural, tanto como de ingeniería.


¿Qué aporta una nueva generación de profesionales al liderazgo del sector y qué cambios estructurales serían necesarios para acelerar su incorporación a puestos de alta responsabilidad?

Los jóvenes aportan fluidez digital, comodidad con el cambio constante, facilidad para trabajar con equipos internacionales y una forma más horizontal de entender la colaboración. El reto está en conjugar decisiones rápidas con las exigencias de rentabilidad y calidad del sector. Para acelerar, hay que medir por lo que resuelven, no por años: valorar competencias más que campo específico, y dar proyectos con peso real cuanto antes. El liderazgo actual debe dejar de dictar, y acompañar de cerca para que el talento crezca. Las empresas que midan el liderazgo por resultados, y no por antigüedad, se quedarán con el mejor talento.