La optimización del control ambiental en procesos industriales intensivos puede tener un impacto directo tanto en la eficiencia energética como en la rentabilidad del negocio. En este caso, la sustitución de sistemas convencionales por bombas de calor ha permitido mejorar el rendimiento del cultivo de setas y reducir significativamente el consumo energético.
En esta entrevista, Pedro Acosta Molero, Director de Eficiencia Energética en Eiffage Energía Sistemas, explica un proyecto desarrollado en el sector agroindustrial con resultados energéticos y económicos muy relevantes.
¿Podría describir brevemente el proyecto de descarbonización realizado?
La empresa con la que hemos trabajado se llama TOPECHAMP, es una empresa dedicada al cultivo industrial de setas. Recibe compost de la fábrica y lo somete a varios procesos hasta la recolección y envasado.
A lo largo de estos procesos es necesario adaptar la temperatura y humedad ambiental a los requerimientos del cultivo. Tradicionalmente, este proceso se realizaba con calderas y enfriadoras, estas han sido sustituidas por bombas de calor para producir frío o calor a demanda en un sistema 4 tubos, mejorando la eficiencia, precisión y control. Con este nuevo sistema se consigue incrementar el rendimiento, dado que no se produce simultáneamente frío y calor. El sector dentro del sistema CAE es industrial.
¿Qué mejoras energéticas y ambientales se han conseguido gracias al proyecto?
Se ha producido un ahorro del 60% de energía en producción de calor al incrementar el rendimiento del sistema en 3 de forma aproximada. Un ahorro del 58% de ahorro de energía en producción de frío al incrementar también el rendimiento de la producción. Un ahorro total de 580 MWh/año, lo que supone unos 80.000 €/año, lo que sitúa el periodo de retorno en 2 años. La reducción de emisiones de CO2 han supuesto 140 tn/año al eliminarse los procesos de producción de calor por combustión fósil.
Desde el punto de vista del cliente, ¿qué beneficios competitivos o económicos ha aportado la actuación?
Se incrementa el rendimiento del cultivo al incrementar la precisión en el control del aire y se reducen los costes operacionales de forma significativa (unos 45.000 € anuales).
¿Qué factores han sido clave para el éxito del proyecto y qué mensaje trasladaría a otras empresas que estén considerando actuaciones similares?
Como factores clave ha estado sin duda el sistema CAE, que permite reducir el coste de inversión en un 40%. Para otras empresas el mensaje es claro, una reducción de coste operacional que mejora el rendimiento del cultivo y la rentabilidad de la explotación es posible con una mínima inversión.