Esta entrevista forma parte del especial 'Balance de 2025 y perspectivas para 2026 en el sector energético', publicado en el número 252 de la Revista Energética. En la sección de 'Almacenamiento', Silvia Graciá (Pramac) destaca el papel de los sistemas de backup y la respuesta a la demanda ante una red cada vez más renovable.
En líneas generales, ¿cómo valora el año para el sector? ¿Ha supuesto el apagón del pasado 28 de abril un incremento de la demanda de sistemas de almacenamiento?
En líneas generales ha sido un año positivo en cuanto a conocimiento más específico en las aplicaciones de almacenamiento C&I. El apagón ha actuado en parte de catalizador de la demanda en ciertos segmentos. El mayor interés está debido también a la bajada de los costes de las baterías y a la flexibilidad ante una red cada vez más sostenida por las renovables.
¿Qué aplicaciones han liderado la instalación de soluciones de almacenamiento durante este año?
En mi propia opinión, han liderado las aplicaciones de optimización del autoconsumo, respuesta a demanda variable y sistemas de backup debido al apagón del pasado 28 de abril. El perfil de empresa más habitual dispone de una instalación fotovoltaica con excedentes de producción que almacena para recuperar en momentos de elevado consumo y reducir así la demanda de la red.
Muchos coinciden en que 2026 será el año del almacenamiento. ¿Cómo espera que evolucione el sector y dónde ve las oportunidades de negocio para su empresa?
El sector evolucionará porque los precios de las baterías, en particular las LFP, seguirán bajando y esto abrirá la puerta a proyectos que no se han podido realizar en estos últimos años por la falta de rentabilidad. Otro factor es el poder asegurar la disponibilidad de la red para que funcione sin incidencias las nuevas regulaciones que se esperan.