La presidenta de aelēc, Marina Serrano, ha defendido la necesidad de mantener el funcionamiento actual del mercado eléctrico ante el contexto de tensión geopolítica y energética, subrayando las diferencias respecto al escenario vivido tras el inicio de la guerra de Ucrania.
Serrano ha señalado que la situación actual es distinta a la de 2022, cuando se produjo un shock energético abrupto que llevó al gas a marcar el precio de la electricidad en alrededor del 75% de las horas. Actualmente, según sus declaraciones, esta situación se produce en menos del 15% de las horas.
“La situación actual es muy distinta a la que vivimos al inicio de la guerra de Ucrania. Entonces nos enfrentamos a un shock abrupto e imprevisible y el gas llegó a marcar el precio de la electricidad en alrededor del 75% de las horas. Hoy lo hace en menos del 15%”, ha explicado.
En este sentido, la presidenta de aelēc considera que el mercado eléctrico está contribuyendo actualmente a amortiguar el impacto de las tensiones en el mercado del gas. “No tiene sentido responder a una crisis del gas interviniendo un mercado eléctrico que está funcionando y que es el que está amortiguando su impacto”, ha defendido.
Serrano también ha puesto el foco en los cambios en el comportamiento de los consumidores desde la crisis energética. Según ha explicado, tres de cada cuatro consumidores cuentan actualmente con contratos a precio fijo, una modalidad que permite reducir su exposición a la volatilidad y aportar mayor certidumbre sobre el coste de la electricidad.
“Los consumidores han buscado estabilidad y hoy tres de cada cuatro están a precio fijo, precisamente para protegerse frente a la volatilidad y tener certidumbre sobre el coste de su electricidad”, ha señalado.
En este contexto, aelēc cuestiona la posibilidad de recuperar la denominada excepción ibérica. Serrano ha advertido de que el mecanismo podría generar un efecto distributivo entre los consumidores, al trasladar parte del coste a quienes se encuentran en el mercado libre y, en gran medida, cuentan con contratos a precio fijo.
“Podemos acabar subiendo el coste al 75% de los consumidores para reducirlo al 25% restante”, ha afirmado. Por ello, considera necesario analizar las consecuencias de una eventual intervención antes de plantear su aplicación.
La presidenta de aelēc ha recordado además que la excepción ibérica nació como una medida extraordinaria diseñada para responder a unas circunstancias concretas y bajo unas condiciones establecidas por la Unión Europea. “La excepción ibérica nació como una respuesta extraordinaria a una situación extraordinaria y bajo unas condiciones específicas establecidas por Europa. Hoy en España no se cumplen estas condiciones”, ha apuntado.
Ante posibles impactos específicos sobre determinados sectores o consumidores, Serrano considera que deberían estudiarse medidas focalizadas, pero sin alterar el funcionamiento general del mercado. “Si existen sectores o consumidores especialmente afectados, habrá que estudiar medidas específicas y focalizadas, pero preservando el funcionamiento del mercado eléctrico, sus señales y la seguridad jurídica”, ha concluido.