Con el crecimiento de la energía solar como motor de descarbonización, Aimplas impulsa el proyecto europeo Sophia con el objetivo de multiplicar las tasas de reutilización, reparación y reciclaje de paneles solares al final de su vida útil. Financiado por la Unión Europea, el proyecto involucra a toda la cadena de valor y plantea soluciones que abarcan desde el ecodiseño hasta la trazabilidad digital.
Entre sus desarrollos clave, Sophia contempla un prototipo para evaluar el estado de salud (SoH) de los paneles, que permitirá detectar zonas oscuras, daños estructurales y estimar su eficiencia restante. Aquellos con más del 80% de eficiencia serán reparados mediante robots y barnices dieléctricos. Los no reparables se reciclarán utilizando tecnologías que maximizan la separación de vidrio, silicio, metales y plásticos, incluyendo un sistema de cuantificación de antimonio para mejorar la valorización del vidrio.
Otro de los ejes del proyecto es el desarrollo de un nuevo panel solar ecodiseñado y desmontable, gracias a adhesivos que se desactivan bajo demanda, lo que facilitará futuras tareas de reparación o reciclaje.
Para asegurar la trazabilidad, Sophia implementará una plataforma digital basada en el Pasaporte Digital de Producto (DPP), que se aplicará tanto en paneles nuevos como reparados. Esta herramienta identificará componentes y materiales, mejorando la calidad de las materias primas secundarias y reduciendo la generación de residuos. El sistema DPP también respaldará la comercialización de paneles reparados y fracciones valorizadas.
El proyecto, iniciado en junio de 2025 y con una duración de treinta y seis meses, está coordinado por AIMPLAS (España) y cuenta con catorce socios europeos: Cidetec, Fraunhofer, Wilock, Lhv, Sadako, Biosolar, Akumpt, Sisecam, Ferrog, IS, Recyclia, Euric, Ceps y Enco.
Según Sandra Ramos, investigadora en Economía Circular y Medio Ambiente en Aimplas, “la transición energética solo será sostenible si también lo es la gestión de sus residuos". Ramos asegura que con Sophia "es posible alargar la vida útil de los paneles solares y reducir su huella ambiental”.
Con este enfoque, el proyecto pretende contribuir a una Europa más circular, innovadora y competitiva, anticipándose a la normativa y dando valor a los materiales secundarios mediante el uso de tecnologías inteligentes y colaborativas.