Bioenergy Europe plantea a la Comisión Europea una mayor integración de la bioenergía en su estrategia energética

Bioenergy Europe

La junta directiva de Bioenergy Europe insta a la Comisión Europea a reconocer el papel crucial de la bioenergía en la seguridad energética y la descarbonización de Europa. Se pide un marco político estable y cuatro prioridades específicas.

La junta directiva de Bioenergy Europe, de la que forma parte AVEBIOM, pide un marco político estable que reconozca el papel de la bioenergía sostenible en la seguridad energética, la competitividad industrial y la descarbonización de Europa. La organización ha trasladado esta petición a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y a varios comisarios europeos -entre ellos Teresa Ribera-mediante una carta enviada el pasado 4 de mayo.

La dependencia europea de combustibles fósiles importados condiciona más que nunca la seguridad de suministro y los costes de la energía, con efectos directos en la economía de los hogares y en la competitividad de nuestras empresas e industrias. Bioenergy Europe defiende que la bioenergía sostenible puede contribuir a reducir esta vulnerabilidad ya que es energía renovable local, disponible y gestionable.

La patronal europea subraya que la bioenergía complementa a otras renovables al aportar flexibilidad al sistema energético, reducir picos de demanda eléctrica, contribuir a la estabilidad de la red y ofrecer calor renovable para hogares, edificios públicos, transporte e industria.

En la carta, Bioenergy Europe plantea a la Comisión Europea cuatro prioridades en relación con la bioenergía:

  • estabilidad regulatoria y mejor coordinación entre normas como RED, EUDR y Taxonomía;

  • un reconocimiento más claro del papel de la bioenergía sostenible y de las soluciones de retirada de carbono basadas en biomasa, como el BECCS y el biochar;

  • aceleración de su despliegue en calefacción, transporte e industria.

  • Y, por último, que cada Estado miembro pueda aplicar las normas de forma pragmática, según su realidad energética, forestal y agraria.

Este planteamiento encaja plenamente con el enorme potencial biomásico de nuestro país y con la oportunidad que supone acelerar el despliegue de la bioenergía. Los recursos forestales, agrícolas, ganaderos y agroindustriales disponibles pueden transformarse en energía renovable, fertilizantes, bioproductos y nueva actividad económica. La biomasa sólida, los gases renovables y las nuevas soluciones de bioeconomía ofrecen una vía directa para reducir el consumo de combustibles fósiles importados, descarbonizar usos térmicos e industriales y reforzar la economía del medio rural.