El biometano cubre ya el 6% de la demanda de gas en la UE y proyecta inversiones de 28.400 millones hasta 2030

El biometano cubre ya el 6% de la demanda de gas en la UE y proyecta inversiones de 28.400 millones hasta 2030.

España se posiciona como el principal destino de capital privado en Europa con 4.800 millones de euros potenciales, aunque el sector reclama mayor ambición política para desbloquear los proyectos y superar la barrera de las 22 plantas operativas.

La producción de biogás y biometano en Europa ha alcanzado un nivel de madurez capaz de cubrir el 6% de la demanda total de gas natural de la Unión Europea, según el Informe Estadístico 2025 publicado por la Asociación Europea del Biogás (EBA). El sector se consolida como un pilar estratégico para la seguridad de suministro, con una producción combinada que alcanzó los 22.000 millones de metros cúbicos (bcm) en 2024, frente a los 21,7 bcm del ejercicio anterior.

El informe revela un fuerte apetito inversor: la industria tiene comprometidas inversiones privadas por valor de 28.400 millones de euros para los próximos cinco años. Este capital se traducirá en la puesta en operación de 900 nuevas plantas hasta 2030, confirmando la expansión de una tecnología que ya cuenta con más de 21.000 instalaciones en el continente.

Dentro del mix de gases renovables, el biometano es el segmento que registra mayor dinamismo. Su producción se situó en 5,2 bcm en 2024 (4,3 bcm dentro de la UE), y la capacidad instalada a principios de 2025 ya rozaba los 7 bcm anuales. Actualmente, el 86% de las 1.620 plantas de biometano operativas en Europa están conectadas a las redes gasistas, lo que facilita su integración inmediata en el sistema energético.

Además, el informe destaca la diversificación de usos, especialmente en movilidad pesada. Se prevé que 153 nuevas plantas de bio-GNL entren en operación para 2028, añadiendo una capacidad de 13,1 TWh, de la cual el 80% se destinará al transporte por carretera.

 

 

España: líder en potencial inversor, rezagada en ejecución

El análisis de la EBA pone de manifiesto la paradoja del mercado español. España destaca como el principal receptor potencial de inversiones en Europa, con una estimación de 4.800 millones de euros hasta 2030. El país ostenta el cuarto mayor potencial de producción del continente, calculado en 163 TWh anuales.

Sin embargo, la realidad operativa dista de estas proyecciones. Según datos de Sedigas, España finalizará 2025 con solo 22 plantas de biometano en operación. La producción actual apenas supera los 410 GWh, cubriendo únicamente un 0,12% de la demanda nacional de gas natural, una cifra muy alejada de las capacidades técnicas y del interés del capital privado.

 

Barreras regulatorias
Desde Sedigas, se apunta a la falta de agilidad administrativa como el principal cuello de botella. “El problema no es la tecnología, ya madura, ni la financiación privada”, asegura Joan Batalla, presidente de la asociación. Batalla reclama un marco estable a largo plazo, una “ventanilla única” y la homogeneización regulatoria para no desincentivar las inversiones.

El informe de la EBA también subraya el valor estratégico de estos gases para la gestión del sistema eléctrico. Ante la caída de la capacidad de generación gestionable en la UE (de 424 GW en 2012 a 380 GW en 2023), el biometano se posiciona como una fuente esencial de respaldo flexible frente a la intermitencia de la eólica y la solar.

De cara a 2040, las proyecciones indican que Europa podría producir hasta 111 bcm de biometano, implicando un incremento de entre cinco y siete veces los niveles actuales, siempre que el contexto político y regulatorio acompañe la disposición de los inversores.