La incorporación de convertidores, rectificadores e inversores en redes IT AC+DC introduce condiciones que deben considerarse al supervisar el aislamiento. En estas instalaciones, la vigilancia continua de la resistencia de aislamiento permite detectar su degradación y establecer avisos para orientar las actuaciones de mantenimiento.
Uno de los parámetros relevantes es la capacidad parásita respecto a tierra, asociada al cableado y a los equipos conectados, incluidos sus filtros. Una capacidad elevada no implica, por sí sola, un defecto de aislamiento, pero puede condicionar el proceso de medida y el tiempo de respuesta del vigilante.
Por ello, la selección del equipo debe contemplar la capacidad total de la instalación, además de la tensión de servicio y la compatibilidad con sistemas AC+DC. Este criterio adquiere especial importancia en redes extensas o con numerosos equipos electrónicos. También conviene revisar estas condiciones cuando se amplía la instalación.
La capacidad parásita soportada y su medición son características distintas: la primera define las condiciones admisibles de funcionamiento; la segunda aporta información sobre la red supervisada.
Como ejemplo, la familia FACDC de PROAT contempla capacidades parásitas de hasta 20 µF en sus versiones estándar y de hasta 4000 µF en las variantes GN, que incorporan además su medición. La detección de defectos simétricos y asimétricos, junto con niveles independientes de prealarma y alarma, completa la supervisión del aislamiento en estas redes.