Un equipo de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado una nueva membrana avanzada capaz de incrementar hasta casi diez veces la eficiencia en los procesos de purificación de hidrógeno, un paso crítico para su uso en aplicaciones energéticas e industriales.
El hidrógeno requiere altos niveles de pureza para su utilización en sectores como la industria química, la movilidad o la generación energética. Los procesos convencionales de separación, basados en tecnologías como la adsorción o la permeación, presentan limitaciones en términos de consumo energético, selectividad y costes operativos.
La nueva membrana diseñada por el CSIC introduce mejoras sustanciales en la selectividad y permeabilidad, permitiendo separar el hidrógeno de otras moléculas con mayor eficiencia. Este avance se traduce en una reducción del consumo energético del proceso y en un aumento de la productividad, factores clave para la competitividad del hidrógeno como vector energético.
Desde el punto de vista tecnológico, el desarrollo se basa en materiales avanzados capaces de optimizar el transporte selectivo de moléculas, lo que permite mejorar simultáneamente dos parámetros tradicionalmente contrapuestos en este tipo de sistemas: flujo de gas y pureza.
Este tipo de soluciones resulta especialmente relevante en el contexto del despliegue del hidrógeno renovable, donde la eficiencia en las etapas de producción, purificación y almacenamiento condiciona directamente la viabilidad económica de los proyectos.
Además de su aplicación en plantas de producción de hidrógeno, la tecnología podría integrarse en procesos industriales existentes, facilitando la recuperación y reutilización de hidrógeno en corrientes gaseosas complejas.
El avance se enmarca en los esfuerzos por desarrollar tecnologías que permitan escalar el uso del hidrógeno en la transición energética, reduciendo costes y mejorando el rendimiento de toda la cadena de valor.