Dagartech suministra un grupo electrógeno a medida de 730 kVA para garantizar la continuidad eléctrica de un centro de datos en Nueva Zelanda

Dagartech suministra un grupo electrógeno a medida de 730 kVA para garantizar la continuidad eléctrica de un centro de datos en Nueva Zelanda.

La solución integra motor Volvo, alternador Stamford y sincronismo DSE 8620, con control avanzado y depósito de 495 litros para operación sin interrupciones en infraestructuras críticas.

Dagartech ha completado el diseño y la fabricación de un grupo electrógeno a medida destinado a asegurar la continuidad del suministro eléctrico de un centro de datos (data center) de una empresa de efectos especiales ubicada en Nueva Zelanda. El equipo está dimensionado en 730 kVA y se ha configurado con componentes orientados a operación crítica: motor Volvo, alternador Stamford y un kit de sincronismo Deep Sea Electronics (DSE) para sincronización con red y otros grupos. 

La configuración técnica incorpora el kit de sincronismo DSE 8620 (+PMG) para sincronización precisa, así como contactos libres de potencia para GCB y MCB, orientados al control seguro de conexión y desconexión de cargas esenciales. El sistema de control DSE 890 añade supervisión avanzada, alarmas y registros históricos para mantenimiento predictivo. Además, el alternador integra impregnación nivel 4 y el conjunto dispone de un depósito de combustible de 495 litros con kit de válvula de 6 vías, preparado para incrementar la autonomía mediante la integración de depósitos externos. 

En operación, el sistema está planteado para responder a variaciones de carga manteniendo estabilidad de tensión y frecuencia, así como para ejecutar transiciones controladas entre red y respaldo. El proveedor detalla dos modos de funcionamiento: close transition (sync), empleado como modo habitual para arranque ante fallo de red “sin cero” al retorno, y remote start in island mode, orientado a pruebas con señal desde el BMS. En este segundo modo, tras el arranque el generador sincroniza con la red y absorbe carga a razón de un 6%/s hasta 400 kW; al desaparecer la señal, realiza el proceso inverso. 

La solución se concibe para operar en combinación con sistemas UPS, con el objetivo de evitar ceros de tensión tanto en el fallo como en el retorno de red y mantener el funcionamiento continuo de los sistemas críticos del centro de datos. Según la información facilitada, el cliente ejecuta tests mensuales en modo remoto para verificar la respuesta del grupo ante escenarios de contingencia.