La demanda de cargadores eléctricos se duplica en España y ya están en 1 de cada 5 nuevas instalaciones solares

cargadores eléctricos

El impulso del vehículo eléctrico en España ha acelerado la instalación de cargadores domésticos, con más del 20% de sistemas solares integrando puntos de carga que optimizan consumo y producción.

La demanda de cargadores eléctricos ha aumentado un 116% en 2026 respecto al año pasado, según datos de SotySolar, compañía especializada en energía fotovoltaica y aerotermia. El crecimiento coincide con el avance de los turismos eléctricos puros, que superan las 108.000 matriculaciones en lo que va de año, casi un 40% más que en el mismo periodo de 2025 (Fuente: Dats internos SotySolar, DGT.).

El InformeSolar SotySolar 2025 ya reflejaba esta tendencia. El vehículo eléctrico, uno de los consumos más relevantes del hogar, motivaba el 5% de las instalaciones de autoconsumo analizadas. Un año después, el aumento de la demanda de cargadores confirma la creciente relación entre movilidad eléctrica y energía doméstica.

Más del 20% de las nuevas instalaciones solares incorpora ya un cargador, mientras también aumenta la demanda de baterías. Ambos sistemas permiten ajustar la recarga a la producción solar y a los horarios de consumo de cada hogar.

Por territorios, Madrid concentra la mayor demanda registrada por SotySolar, seguida de Cataluña, Castilla y León, Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana.

“La llegada del vehículo eléctrico añade un consumo relevante a los hogares que ya utilizan electricidad para electrodomésticos, iluminación o climatización. Esto obliga a planificar de forma conjunta la generación solar, el almacenamiento y la recarga”, afirma José Carlos Díaz Lacaci, CEO de SotySolar.

 

Recarga en casa: instalación, costes y ayudas

El avance de la recarga doméstica se produce además en un contexto en el que la infraestructura pública continúa creciendo, aunque a menor velocidad. España cuenta actualmente con 58.075 puntos de recarga públicos, después de incorporar 1.393 durante el tercer trimestre de 2026. Sin embargo, otros 17.965 puntos están instalados, pero no operativos, el 23,6% del total de la infraestructura instalada*.

Ante esta brecha entre puntos instalados y operativos, la recarga doméstica gana peso como alternativa para los usuarios. También es posible en edificios residenciales, un propietario puede instalar un punto de carga en su plaza de garaje comunitario sin la aprobación de la comunidad, aunque debe comunicarlo previamente al presidente o al administrador.

Actualmente el coste medio de instalar un cargador se sitúa en 1.760 euros, aunque el importe final depende de factores como el equipo elegido y las características de la instalación.

Tras el fin del Plan MOVES III en 2025, no existe una convocatoria estatal abierta para subvencionar la instalación de puntos de recarga particulares. Las instalaciones realizadas antes del 31 de diciembre de 2026 pueden acogerse a una deducción del 15% en el IRPF, con un ahorro máximo de 600€ sobre una inversión de hasta 4.000€. Algunas administraciones autonómicas y municipales pueden ofrecer programas o bonificaciones adicionales, por lo que conviene consultar las convocatorias vigentes en cada territorio.

Con una instalación solar, el vehículo puede aprovechar directamente la electricidad generada durante el día, lo que abre nuevas posibilidades de ahorro. Los cargadores con balanceo dinámico ajustan la potencia de recarga a la producción fotovoltaica y al consumo de la vivienda, y recurren a la red cuando la generación solar no es suficiente.

“El aumento de los cargadores domésticos refleja un cambio que va más allá de sustituir un vehículo de combustión por uno eléctrico. Para muchas familias, el coche pasa a ser uno de los principales consumos panificables, junto con la climatización y los electrodomésticos. La generación, la movilidad y el consumo doméstico empiezan así a gestionarse de forma conjunta, de acuerdo con las necesidades y los horarios de cada hogar”, añade Lacaci.