ENTRA reclama una reforma urgente para desbloquear el potencial de las baterías BtM en España

Grupo de Trabajo de Almacenamiento de ENTRA

El Grupo de Trabajo de Almacenamiento de ENTRA urge a reformar el marco normativo para liberar el potencial de las baterías detrás del contador en España. El informe destaca eficiencias y mejoras en la transición energética.

El Grupo de Trabajo de Almacenamiento de ENTRA ha presentado su tercer documento técnico, titulado “Almacenamiento distribuido. Diagnóstico de la situación en España y propuestas para acelerar la descarbonización y la competitividad energética”, en el que analiza en profundidad el papel estratégico del almacenamiento energético —especialmente las baterías eléctricas y el almacenamiento térmico— en la transformación del sistema eléctrico español.

El informe se publica en un momento decisivo para el sector. Con un objetivo del 81 % de generación renovable en 2030 y 22,5 GW de almacenamiento previstos en el PNIEC, España afronta el reto de integrar grandes volúmenes de energía solar y eólica en un sistema con limitada interconexión internacional. Sin recursos suficientes de flexibilidad, el propio plan energético advierte de posibles pérdidas de hasta 21 TWh anuales de energía renovable, lo que encarecería el sistema y ralentizaría la descarbonización.

 

Almacenamiento distribuido: diagnóstico regulatorio y papel estratégico en la transición energética

El mensaje central del documento es claro: el almacenamiento distribuido, especialmente el situado detrás del contador o Behind-the-Meter (BtM)ha dejado de ser un complemento técnico para convertirse en un activo estratégico para la estabilidad del sistema, la competitividad industrial y la seguridad de suministro. Su capacidad para acumular excedentes renovables en horas de baja demanda y liberarlos cuando el sistema lo necesita permite reducir vertidos, suavizar precios y aportar servicios de ajuste con gran precisión.

“El almacenamiento distribuido es la pieza que permite convertir un sistema renovable en un sistema gestionable. Sin baterías detrás del contador y sin mercados de flexibilidad operativos, la transición energética será más cara y menos eficiente”, afirma Ramon Gallart, líder del Grupo de Trabajo de Almacenamiento de ENTRA.

El informe analiza el impacto del proyecto de reforma del régimen de autoconsumo, que modifica el RD 244/2019, y que reconoce el almacenamiento distribuido como modalidad regulada. Este avance se valora positivamente, junto con la posibilidad de acogerse a la 

compensación de excedentes, la creación de la figura del gestor de autoconsumo y la ampliación del radio del autoconsumo colectivo hasta 5 km. Asimismo, se enmarca en un contexto más amplio de evolución regulatoria, que incluye la aprobación del Real Decreto 88/2026, que introduce la figura del agregador independiente y sienta las bases para la participación de recursos distribuidos en los mercados eléctricos.

No obstante, el documento advierte de la necesidad de clarificar aspectos clave como la carga de baterías desde la red, la homogeneidad en la aplicación de peajes y cargos y la sostenibilidad económica del modelo. También señala las limitaciones actuales para que el almacenamiento, especialmente el acogido a mecanismos simplificados, pueda participar plenamente en los mercados eléctricos.

“La reforma es un paso decisivo, pero debe afinarse. Si no se clarifican las condiciones de operación y la neutralidad económica del almacenamiento, corremos el riesgo de generar distorsiones en lugar de un despliegue eficiente”, señala Alicia Carrasco, directora ejecutiva de la Asociación.

Uno de los capítulos más relevantes del documento aborda la regulación primaria de frecuencia, que en España sigue siendo un servicio obligatorio y no remunerado para la generación síncrona. Este diseño limita la entrada de tecnologías como las baterías, capaces de reaccionar en milisegundos y con una precisión superior. En otros mercados europeos, donde estos servicios sí se remuneran, el almacenamiento ha ganado un papel relevante en la estabilidad del sistema.

El informe sitúa además este debate en el contexto europeo, donde la reforma del mercado eléctrico obligará a los Estados miembros a evaluar sus necesidades de flexibilidad antes de julio de 2026 y a definir objetivos específicos para recursos como el almacenamiento y la demanda gestionable. Para ENTRA, este proceso representa una oportunidad estratégica para reconocer el valor del almacenamiento distribuido, desarrollar mercados de flexibilidad y diseñar mecanismos que incentiven la participación de estos recursos.

 

Propuestas económicas y desarrollo de mercados de flexibilidad: la ventana de oportunidad para España

Desde el punto de vista económico, el documento destaca que la ausencia de almacenamiento ya está generando ineficiencias relevantes en el sistema. En junio de 2025, el coste asociado a restricciones técnicas superó el 16 % del coste eléctrico para comercializadores, reflejando la necesidad de contar con mayor capacidad de gestión de la energía renovable.

El despliegue de almacenamiento distribuido y su integración con renovables permitiría reducir vertidos, evitar redespachos costosos, optimizar el uso de las redes eléctricas y disminuir la dependencia de tecnologías fósiles de respaldo. Asimismo, contribuiría a mejorar la eficiencia operativa del sistema y a contener los costes estructurales a medio y largo plazo.

El informe dedica también atención al almacenamiento vehicular y a las soluciones Vehicle-to-Grid (V2G), destacando experiencias en países como Reino Unido y Países Bajos, donde flotas agregadas ya participan en servicios de balance y frecuencia. La combinación de baterías domésticas, industriales y vehículos eléctricos puede configurar una reserva distribuida de gran valor para el sistema, siempre que existan mecanismos de mercado que permitan su participación efectiva.

“La combinación de baterías domésticas, industriales y vehículos eléctricos puede constituir una reserva distribuida de enorme valor para el sistema. Pero necesitamos reglas claras, acceso real a mercado y eliminación de barreras administrativas”, apunta Gallart.

En este sentido, ENTRA subraya que España aún no dispone de mercados de flexibilidad operativos, lo que limita la monetización de estos recursos y retrasa su despliegue. La creación de estos mercados, junto con el desarrollo del agregador independiente y la eliminación de barreras regulatorias, será clave para activar el potencial del almacenamiento distribuido.

El documento concluye que España dispone de una ventana de oportunidad limitada, de dos a tres años, para posicionarse como referente europeo en almacenamiento distribuido. Si el marco normativo y de mercado no se adapta con rapidez, el país podría perder inversiones estratégicas, encarecer su transición energética y quedar rezagado respecto a sus socios europeos

Con este tercer trabajo, el Grupo de Trabajo de Almacenamiento de ENTRA se consolida como interlocutor técnico de referencia en el despliegue regulatorio del almacenamiento distribuido, aportando propuestas concretas para acelerar la descarbonización, reforzar la seguridad energética y mejorar la competitividad del sistema eléctrico español.

El informe ha sido elaborado con la participación de los Socios de ENTRA Agregación y Flexibilidad: Estabanell, Endesa, Sonnen, Agri Energía, Octopus Energy, B2Z, Edinor, Bamboo Energy y Vector Energy, y olivoENERGY como dirección ejecutiva. reflejando una visión amplia y representativa del ecosistema energético, desde comercializadoras y agregadores hasta proveedores tecnológicos y actores industriales.