El despliegue de infraestructura de recarga de vehículo eléctrico en España ha alcanzado un nuevo hito al cierre de 2025. Según los datos facilitados por AEDIVE (Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica), que recopila información de los operadores de recarga (CPOs) nacionales, la red pública cuenta ya con 50.000 puntos operativos.
Esta cifra representa un crecimiento global del 10,18 % respecto a los datos registrados en 2024. Sin embargo, el análisis cualitativo de los datos revela que el sector ha priorizado la calidad y la velocidad de la red sobre la capilaridad en baja potencia durante este último ejercicio.
El dato más significativo para el sector es el cambio en la tipología de las instalaciones. Los puntos de recarga que han experimentado un mayor crecimiento son los de alta potencia, esenciales para la rotación de vehículos y los viajes de larga distancia.
- De 50 a 250 kW: Este segmento ha aumentado un 106,47 %, duplicando las cifras del año anterior.
- Más de 250 kW: Las instalaciones de potencia ultrarrápida han crecido un 85,82 %.
- Carga rápida (22 a 50 kW): Este rango también mantiene una tendencia positiva con un ascenso del 16,44 %.
Estos datos confirman que el despliegue de 2025 se ha centrado en afianzar la infraestructura en vías interurbanas, respondiendo a una de las principales demandas de los usuarios de vehículo eléctrico: la reducción de los tiempos de espera en trayectos largos.
En cuanto al reparto geográfico, se mantiene la tendencia de años anteriores. Cataluña, Madrid y Andalucía lideran el ranking nacional por volumen de puntos , acumulando entre las tres casi el 49 % de la infraestructura total. Si se añade la Comunidad Valenciana a la ecuación, estas cuatro regiones aglutinan cerca del 60 % de toda la red pública española.
Con los corredores principales cubiertos, el sector plantea ahora un nuevo viraje estratégico. Arturo Pérez de Lucia, director general de AEDIVE, señala que tras haber dedicado los recursos necesarios para la red de alta potencia en viajes de media y larga distancia, el foco debe ampliarse.
"Ahora toca reforzar también la red de recarga en destino, en ámbitos urbano y periurbano y en corriente alterna, para dar respuesta a quienes carecen de la posibilidad de recargar en sus plazas de aparcamiento o que no disponen de una", declaró Pérez de Lucia, apuntando hacia la necesidad de democratizar la carga nocturna y de oportunidad en las ciudades.