Un estudio de PVH concluye que el acero de bajas emisiones puede reducir hasta un 65% la huella de carbono de los seguidores solares

Un estudio de PVH concluye que el acero de bajas emisiones puede reducir hasta un 65% la huella de carbono de los seguidores solares.

El análisis confirma la viabilidad técnica de este material en las estructuras fotovoltaicas, donde el acero representa más del 98% del peso total y concentra el grueso de las emisiones de fabricación.

El fabricante de seguidores solares PV Hardware (PVH) ha presentado los resultados de un caso de estudio centrado en la descarbonización de la cadena de suministro fotovoltaica. Según las conclusiones del informe, la sustitución del acero convencional por acero de bajas emisiones certificadas en la fabricación de seguidores solares permite reducir hasta un 65% la huella de carbono asociada a estas infraestructuras.

El acero es el componente crítico en la estructura de un proyecto solar, ya que supone más del 98% del peso total de un seguidor y es responsable de la mayor parte de las emisiones generadas durante su fase de producción. El análisis técnico realizado por la compañía ha verificado que el uso de variantes de acero con menor impacto ambiental no altera las propiedades mecánicas del producto final.

Para validar estos datos, PVH ha llevado a cabo pruebas específicas utilizando su seguidor solar AxoneDuo Infinity. Los resultados confirman que la reducción de emisiones se logra sin comprometer la integridad estructural, la fiabilidad operativa ni la viabilidad técnica de la instalación, manteniendo los mismos estándares de calidad que con el acero tradicional.

Iván Higueras, presidente de la compañía, ha señalado la importancia de abordar la sostenibilidad más allá de la propia generación de energía: "La industria solar debe liderar con el ejemplo, no solo produciendo energía limpia, sino asegurando que nuestras propias infraestructuras sean lo más sostenibles posible". Higueras destaca que la adopción de acero de bajas emisiones es un paso "decisivo" para reducir el impacto ambiental de la cadena de suministro.

El estudio pone de manifiesto que, a medida que la tecnología fotovoltaica madura, el foco del sector se desplaza hacia la reducción de las emisiones de Alcance 3 (indirectas), donde los materiales de construcción juegan un papel determinante para alcanzar la neutralidad climática real de los proyectos renovables.