Las flotas reducen hasta un 30% el consumo de combustible y aceleran su electrificación pese a la volatilidad energética

Las flotas reducen hasta un 30% el consumo de combustible y aceleran su electrificación pese a la volatilidad energética.

El uso de datos de vehículos conectados permite mejorar la eficiencia, reducir emisiones y optimizar costes en distintos sectores y regiones a escala global.

Las flotas de transporte están reduciendo el consumo de combustible y el tiempo en ralentí hasta en un 30% mediante el uso de soluciones basadas en datos, al tiempo que avanzan en sus estrategias de electrificación pese al contexto de volatilidad en los precios energéticos. Así se desprende del Informe de Sostenibilidad e Impacto 2025 de Geotab, que analiza el comportamiento de organizaciones en cinco continentes. 

El estudio pone de manifiesto que las empresas están recurriendo de forma creciente a tecnologías de vehículos conectados, videotelemática y analítica avanzada para mejorar la eficiencia operativa, reducir costes y avanzar en sus objetivos de descarbonización. En este contexto, la optimización del consumo de combustible, la reducción del ralentí y la mejora del comportamiento de conducción se consolidan como palancas clave de ahorro y sostenibilidad. 

Según el informe, en 2025 los vehículos eléctricos conectados mediante tecnología de Geotab recorrieron más de 1.400 millones de kilómetros, lo que refleja el avance de la electrificación en flotas corporativas. El uso de datos permite además optimizar la asignación de vehículos, planificar la carga y adaptar las operaciones a las necesidades reales de cada servicio. 

Los casos analizados evidencian impactos operativos y económicos relevantes en distintos sectores. En el ámbito postal en Bélgica, bpost logró un ahorro de 1,6 millones de euros en combustible, equivalente a 1 millón de litros de diésel, mediante la optimización de su flota de 10.000 vehículos y la gestión de la carga de eléctricos. En el sector de construcción en Reino Unido, Tarmac redujo el ralentí en un 30%, mejoró el consumo en un 25% y disminuyó en un 50% las infracciones por exceso de velocidad en un periodo de tres meses. 

En transporte público, Autolinee Federico (Italia) logró reducir el consumo de combustible en un 20% y disminuir aproximadamente un 40% las infracciones, mientras que en distribución en Estados Unidos, Richards Building Supply proyectó un ahorro anual superior a 195.000 dólares, acompañado de una mejora del 41% en conducción segura y una reducción del 8% en riesgo de colisión tras un piloto de 90 días. 

El informe también recoge iniciativas en el ámbito público, como el Ayuntamiento de Carmel, que utilizó herramientas de análisis para validar reducciones de emisiones mediante el uso de biocombustibles, evidenciando el potencial de los datos para apoyar estrategias de transición energética en flotas municipales. 

Más allá del impacto en clientes, Geotab detalla avances en su propia estrategia de sostenibilidad. La compañía ha mejorado su calificación en CDP Climate Change hasta nivel B y ha obtenido la medalla de plata de EcoVadis, situándose en el 15% superior de las empresas evaluadas. Asimismo, ha reducido sus emisiones de alcance 2 en un 42,5% interanual y en un 87,5% respecto a 2019, además de disminuir en un 14% las emisiones de alcance 3 mediante mejoras en su cadena de suministro. 

En el ámbito operativo, ha reciclado más de 3.800 kg de dispositivos, un 51% más que el año anterior, y ha establecido una línea base de huella de carbono para su principal hardware, con el objetivo de implementar reducciones a lo largo del ciclo de vida del producto. 

Geotab mantiene su objetivo de reducir en un 50% las emisiones absolutas de gases de efecto invernadero (alcances 1, 2 y 3) para 2030, con el compromiso de alcanzar cero emisiones netas en 2040. En paralelo, impulsa la electrificación interna mediante incentivos a empleados —con más de 2 millones de dólares destinados a la adopción de vehículos eléctricos—, infraestructura de recarga y programas de movilidad sostenible. 

El informe concluye que, en un contexto de presión sobre costes energéticos, regulación ambiental y riesgos operativos, el uso de datos y la inteligencia artificial se consolidan como herramientas clave para transformar la gestión de flotas, mejorar la eficiencia y acelerar la transición hacia modelos de transporte más sostenibles.