Galp ha finalizado la instalación de los diez módulos de electrólisis de 10 MW que conforman la nueva unidad de producción de hidrógeno verde en la refinería de Sines (Portugal). Con una capacidad total de 100 MW, esta infraestructura se convertirá en la mayor de su clase en Europa una vez entre en funcionamiento, hito previsto para la segunda mitad de 2026.
El proyecto permitirá a la compañía energética producir hasta 15.000 toneladas de hidrógeno renovable anuales. Este volumen sustituirá aproximadamente el 20% del hidrógeno gris que actualmente se consume en las operaciones de la refinería, lo que conllevará una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero estimada en 110.000 toneladas al año (alcances 1 y 2).
Los módulos instalados, de tecnología GenEco™, han sido desarrollados por la compañía estadounidense Plug Power Inc. y fabricados en Emiratos Árabes Unidos antes de su transporte marítimo hasta Portugal. La operación logística ha requerido un despliegue técnico considerable, dado que cada módulo pesa 42 toneladas y su montaje ha precisado el uso de dos grúas y un equipo especializado de 12 personas.
Para Ronald Doesburg, administrador ejecutivo responsable de las actividades industriales de Galp, este avance sitúa a la compañía "más cerca de producir hidrógeno verde a escala industrial", calificando el evento como "un momento histórico para el refino europeo". Doesburg ha destacado además la importancia estratégica de Sines en el sistema energético ibérico y ha señalado que este es un paso fundamental para "la consolidación de una nueva generación de combustibles de bajo carbono que permitirá descarbonizar actividades que no pueden electrificarse".
Inversión y descarbonización
La decisión de acometer este proyecto se formalizó en septiembre de 2023. La iniciativa forma parte de una inversión conjunta de 650 millones de euros que incluye también la construcción de una unidad de producción de biocombustibles avanzados (HVO/SAF).
Esta apuesta financiera tiene como objetivo posicionar a la refinería de Sines en la transformación del sector energético, facilitando la producción de combustibles sostenibles para sectores de difícil electrificación como la aviación, el transporte marítimo y el transporte por carretera. Galp, que opera en nueve países, refuerza con esta infraestructura su capacidad renovable, que actualmente gestiona 1,7 GW de generación eléctrica sostenible.