El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha publicado hoy en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la Orden TED/1122/2026, por la que se aprueba el plan de implantación de contadores inteligentes de gas natural y se establecen las especificaciones mínimas de estos equipos. La norma, que entra en vigor el 28 de octubre, establece la sustitución progresiva y gratuita de unos ocho millones de contadores analógicos hasta octubre de 2036.
La Asociación Española del Gas (Sedigas) ha valorado positivamente la aprobación de la orden, que desarrolla el despliegue previsto en el Real Decreto-ley 18/2022. Según el análisis coste-beneficio recogido en la planificación, la implantación de estos dispositivos podría generar un balance positivo superior a los 800 millones de euros durante los 25 años de vida útil de los equipos, al considerar un ahorro de consumo de entre el 1,8 % y el 5 %.
Los nuevos contadores permitirán realizar lecturas remotas, reducir la dependencia de las estimaciones y facilitar el acceso a datos diarios de consumo. Además, contribuirán a mejorar la detección de averías y posibles fraudes, reducir las reclamaciones y evitar desplazamientos para tomar las lecturas. La digitalización también facilitará una gestión más eficiente de las redes y la adaptación de las infraestructuras a la incorporación de gases renovables.
Un calendario de sustitución hasta 2036
La orden obliga a sustituir los contadores analógicos de los puntos de suministro con un consumo anual igual o inferior a 50.000 kWh, correspondientes principalmente a hogares y pequeñas empresas, e integrar los nuevos equipos en los sistemas de telegestión de los titulares de las redes.
El calendario establece que las empresas distribuidoras deberán sustituir al menos el 20 % de su parque de contadores en los tres primeros años desde la entrada en vigor de la norma, el 50 % en cinco años y el 80 % en siete años. El proceso deberá completarse en un máximo de diez años, con la posibilidad de mantener hasta un 2 % de los equipos sin sustituir por causas justificadas y no imputables a la empresa, previa aprobación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
Para los suministros con un consumo superior a 50.000 kWh y de hasta 5 GWh anuales que no dispongan de telemedida, la norma establece la incorporación de sistemas de telelectura o, en su caso, contadores inteligentes. En este segmento, los hitos de implantación serán del 50 % a los cinco años, del 80 % a los siete y la finalización del despliegue en un máximo de diez años. Los titulares de las redes podrán posponer su inicio hasta que la CNMC establezca el precio de alquiler del módulo de telemedida.
Más información y garantías para los consumidores
Los usuarios podrán consultar gratuitamente, a través de una página web y una aplicación móvil, sus datos diarios de consumo de los últimos 24 meses o desde el inicio del contrato, si es más reciente. La información deberá estar disponible con un desfase máximo de tres días. La plataforma tendrá que estar operativa en el plazo de un año y el acceso programático a los datos, mediante una interfaz API, en dos años.
Esta información permitirá comparar consumos y detectar variaciones, aunque el ahorro efectivo dependerá de los hábitos y circunstancias de cada hogar o negocio. Los equipos incorporarán comunicación bidireccional segura, transmisión de alarmas y funciones para identificar anomalías o posibles manipulaciones. También permitirán la desconexión remota en los supuestos técnicos previstos por la normativa.
El procedimiento de sustitución contempla una comunicación inicial con al menos tres meses de antelación y una notificación de la fecha y la franja horaria de la visita con un mínimo de quince días naturales. El cambio será gratuito para el consumidor, salvo que resulte necesario realizar una adecuación sustancial de la instalación interior por incumplimientos de la normativa técnica y de seguridad.
Los usuarios podrán optar por un contador en propiedad o en alquiler. En este último caso, el nuevo precio de alquiler solo podrá aplicarse cuando el equipo esté plenamente integrado en el sistema de telegestión y el consumidor pueda acceder a sus datos.
Digitalización y adaptación a los gases renovables
Sedigas considera que el despliegue permitirá modernizar las redes de gas y favorecer el desarrollo de una cadena de valor industrial en España vinculada a la fabricación, instalación y mantenimiento de los equipos.
La orden establece, además, que los nuevos contadores deberán ser compatibles con flujos de gas que contengan al menos un 20 % molar de hidrógeno. Esta especificación técnica facilita la adaptación de los dispositivos a la evolución de las redes, sin modificar por sí misma los límites de inyección de hidrógeno ni la compatibilidad del resto de las instalaciones.
“El valor de esta transformación está en el servicio que recibe el consumidor. Disponer de información más precisa sobre su consumo le ayudará a identificar oportunidades de ahorro y a tomar decisiones con mayor conocimiento”, señala Joan Batalla, presidente de Sedigas.
Batalla destaca también la importancia de organizar el despliegue para garantizar la disponibilidad de equipos y una atención adecuada a los usuarios. «El éxito del plan se medirá en la calidad del servicio y en la utilidad de la información que pongamos a disposición de los consumidores», concluye.