Más del 50% del sector energético español ya aplica inteligencia artificial en sus operaciones

Más del 50% del sector energético español ya aplica inteligencia artificial en sus operaciones.

El informe identifica avances en mantenimiento, previsión y gestión de redes, con brechas entre grandes compañías, pymes y startups y retos en datos, talento y regulación.

La inteligencia artificial (IA) se ha consolidado como una tecnología operativa en el sector energético español, con más del 50 % de las compañías aplicándola en sus procesos, aunque con un grado de madurez desigual según el tamaño y perfil de las organizaciones. 

Así lo recoge el informe Energy AI View 2026, elaborado por Foqum Analytics, que sitúa a las grandes empresas y multinacionales en niveles de adopción cercanos a 7 sobre 10, mientras que las startups alcanzan los 8 puntos, frente a valores significativamente inferiores en pymes, donde la implantación apenas llega a 2,5 puntos

La IA se está integrando en múltiples capas del negocio energético. En infraestructuras, permite evolucionar hacia modelos de mantenimiento prescriptivo, optimizando la operación y reduciendo costes en redes cada vez más complejas. En el ámbito de mercado, mejora la previsión de demanda y precios mediante el análisis en tiempo real de variables meteorológicas y económicas. 

Entre los desarrollos más relevantes destacan las Virtual Power Plants (VPP), que permiten coordinar generación y almacenamiento distribuidos como una única unidad operativa, así como la aplicación de IA en centros de datos para optimizar consumos energéticos y sistemas de refrigeración. 

No obstante, el despliegue de la IA sigue condicionado por diversas barreras estructurales. La gobernanza del dato se identifica como el principal reto, debido a la existencia de sistemas heredados y silos de información. A ello se suman un entorno regulatorio exigente, la escasez de talento híbrido y la resistencia cultural en organizaciones tradicionales, así como crecientes necesidades de ciberseguridad

En términos de inversión, la IA ha dejado de ser un ámbito experimental para integrarse de forma transversal en los presupuestos corporativos, abarcando desde infraestructura de datos hasta integración tecnológica y formación. 

De cara a los próximos años, el informe anticipa una evolución hacia sistemas más autónomos, impulsados por tecnologías como Edge AI, aprendizaje federado y sistemas agénticos, capaces de operar redes energéticas descentralizadas en tiempo real. 

En este contexto, España presenta una oportunidad estratégica para liderar la aplicación de IA en entornos con alta penetración renovable, avanzando hacia un sistema energético más descentralizado, resiliente y digitalizado.