El 55,5% de las subestaciones eléctricas en España se localizan en municipios de menos de 20.000 habitantes. En total, 3.387 de las 6.102 infraestructuras analizadas se encuentran en este tipo de localidades, según un estudio elaborado por el Foro Industria y Energía (FIE) junto a Opina 360.
El informe también señala que estos municipios concentran el 58,6% de la capacidad eléctrica disponible. De los 7.400 MW restantes en el sistema, 4.335 MW se sitúan en áreas rurales o semirrurales, lo que refuerza su papel estratégico en el desarrollo industrial.
Este reparto evidencia la importancia del ámbito local como soporte del tejido productivo. Según datos complementarios, cerca del 40% de los centros de producción se ubican en estas zonas, donde factores como el acceso a la red eléctrica, la disponibilidad de suelo y el talento local condicionan el crecimiento económico.
A nivel territorial, la dependencia de los pequeños municipios es especialmente elevada en provincias como Huesca (90,5%), Ourense (89,1%), Soria (88,2%) o Teruel (87,8%). Incluso en territorios más industrializados como Gipuzkoa o Bizkaia, el peso de estas localidades supera el 50%.
Pese a esta concentración, el informe advierte de un problema estructural: la falta de capacidad disponible en gran parte de la red. Cerca del 90% de las subestaciones no cuentan con margen suficiente, lo que limita nuevas inversiones. Aun así, la mayor parte de la capacidad restante sigue localizada en municipios pequeños, lo que los posiciona como una oportunidad clave para impulsar la reindustrialización.
El FIE subraya la necesidad de adaptar la planificación energética para aprovechar este potencial y garantizar que estas infraestructuras se conviertan en un motor real de desarrollo industrial y cohesión territorial.