El mercado solar europeo mantiene su senda de crecimiento. Según el último estudio European Market Outlook de SolarPower Europe, 2025 volvió a ser un ejercicio positivo para el sector fotovoltaico en la Unión Europea. Alemania lidera el crecimiento anual, seguida de España, Francia, Italia y Polonia. La energía solar desempeña así un papel cada vez más relevante en el suministro energético europeo.
Al mismo tiempo, numerosos países están revisando sus esquemas de ayudas y financiación, lo que ha introducido nuevos retos para los inversores. Mientras instrumentos como los contratos por diferencias (CFD, del inglés Contract for Difference) están redefiniendo el marco regulatorio, el sector responde con soluciones orientadas al mercado, como las centrales fotovoltaicas híbridas y los contratos de compraventa de energía (PPA, del inglés Power Purchase Agreement) en formatos híbridos.
En este contexto, Intersolar Europe aspira a ofrecer una visión estructurada del nuevo escenario. Del 23 al 25 de junio de 2026, en el marco de The smarter E Europe —la mayor alianza de ferias del sector energético en Europa, que se celebra en el recinto ferial de Múnich—, los profesionales del sector podrán conocer innovaciones tecnológicas, analizar nuevos modelos de negocio y establecer contacto directo con desarrolladores, fabricantes e inversores. Para la edición de 2026, los organizadores prevén la participación de alrededor de 2.800 expositores y más de 100.000 visitantes internacionales.
El crecimiento sostenido confirma que la energía solar se ha consolidado como uno de los pilares del sistema eléctrico europeo. Sin embargo, el mercado atraviesa una fase de transformación. La transición desde mecanismos tradicionales de apoyo hacia instrumentos basados en mercado genera incertidumbre, especialmente en un entorno donde los proyectos son cada vez más complejos desde el punto de vista técnico y financiero. Esta combinación está impulsando el desarrollo de nuevos modelos comerciales y soluciones tecnológicas.
Centrales fotovoltaicas híbridas y almacenamiento estacionario
Las instalaciones híbridas que combinan generación fotovoltaica, eólica y/o almacenamiento en baterías están ganando peso a escala global. Gran Bretaña presenta ya una elevada penetración de este tipo de activos, favorecida por instrumentos de apoyo específicos y procedimientos de autorización ágiles.
Determinadas estrategias comerciales, como el arbitraje energético —almacenar electricidad cuando los precios son bajos y venderla cuando repuntan—, pueden contribuir a mejorar la rentabilidad. No obstante, lo más habitual es recurrir a combinaciones de distintos esquemas de ingresos (multi-use) para optimizar el rendimiento del activo. Esta tendencia refuerza la necesidad de contar con marcos regulatorios estables y previsibles.
A nivel global, la fotovoltaica se ha consolidado como un componente estructural del mix eléctrico. Según Wood Mackenzie, a comienzos de 2026 la potencia instalada mundial se aproximaba a los tres teravatios. Este crecimiento plantea desafíos para las redes y para el diseño de mercado, con fenómenos como precios negativos en determinadas franjas horarias y un aumento de las necesidades de redispatch.
En este entorno, los grandes sistemas de almacenamiento desempeñan un papel determinante: permiten absorber excedentes solares y liberarlos posteriormente a la red, aportando flexibilidad, mejorando la integración renovable y optimizando el uso de la energía generada.
El atractivo económico del almacenamiento estacionario se ha reforzado de manera significativa. BloombergNEF señala que en 2025 los precios descendieron hasta 70 dólares por kilovatio hora, la mayor caída registrada entre los distintos segmentos de baterías. Este ajuste responde al exceso de capacidad en la producción de celdas, a la intensa competencia entre fabricantes chinos y al aumento del uso de tecnología litio-ferrofosfato (LFP). En combinación con activos híbridos, el almacenamiento se consolida como elemento central de la transición energética, al mejorar la estabilidad del sistema, habilitar nuevos modelos de negocio y reforzar la viabilidad económica de los proyectos en un entorno regulatorio cambiante.
Nuevos modelos de financiación
En varios países de la Unión Europea, los esquemas CfD están reemplazando los sistemas tradicionales de retribución regulada por vertido a red. Estos mecanismos ofrecen mayor estabilidad de ingresos a los promotores, contribuyen a moderar los precios para los consumidores y contemplan instrumentos de recuperación de beneficios extraordinarios (claw-back).
En Alemania también se anticipa un cambio relevante: la aprobación de ayudas bajo la Ley de Energías Renovables (EEG) expira a finales de 2026. Parte del sector advierte de que la desaparición de este esquema podría dificultar la financiación de nuevos proyectos con capital externo, lo que subraya la importancia de marcos regulatorios sólidos y predecibles, no solo en Alemania sino en el conjunto de Europa.
Intercambio internacional en Intersolar Europe
Las centrales híbridas y los nuevos modelos de financiación ocuparán un lugar central en Intersolar Europe 2026. El 22 de junio se celebrará la Intersolar Europe Conference, que actuará como antesala estratégica de la feria, con la participación de expertos internacionales y análisis en profundidad de tendencias de mercado.
Entre el 23 y el 25 de junio, el Intersolar Forum abordará estos temas desde una perspectiva más aplicada, mientras los expositores presentarán soluciones concretas en los distintos pabellones. Intersolar Europe se celebrará en el marco de The smarter E Europe, junto a ees Europe, Power2Drive Europe y EM-Power Europe.