La modernización de líneas de proceso de productos lácteos permite reducir hasta un 49% las emisiones y mejorar la eficiencia operativa

La modernización de líneas de procesado lácteo permite reducir hasta un 49% las emisiones y mejorar la eficiencia operativa.

Un estudio de Tetra Pak cuantifica mejoras en emisiones, consumo de agua y mermas mediante la optimización de equipos existentes, sin necesidad de renovar completamente las instalaciones.

La modernización de las líneas de proceso de productos lácteos puede reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 40% y un 49%, según un estudio elaborado por Tetra Pak y verificado de forma independiente por Carbon Trust. Estas mejoras se basan en la optimización de equipos existentes, sin necesidad de sustituir completamente las instalaciones.

El informe, Dairy Processing Impact Assessment, analiza el potencial de reducción de emisiones mediante la actualización de líneas de procesado de lácteos líquidos, comparando configuraciones de referencia de 2019 con escenarios de despliegue de soluciones modernizadas en 2025. La metodología empleada está alineada con estándares internacionales de emisiones evitadas.

Los resultados indican una reducción media del 47% en emisiones, junto con mejoras relevantes en eficiencia de recursos, como una disminución del 45% en el consumo de agua y del 57% en las mermas de producto. Estas optimizaciones permiten reducir tanto el impacto ambiental como los costes operativos asociados al procesado.

A escala global, la implementación de estas mejoras podría suponer un ahorro de hasta 12,7 millones de toneladas de CO₂ equivalente, además de una reducción significativa del consumo hídrico, estimada en hasta 455 millones de metros cúbicos anuales mediante tecnologías de recuperación y reutilización de agua.

El sector lácteo representa aproximadamente el 2,7% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, lo que sitúa la eficiencia energética y de recursos como un eje prioritario para su descarbonización. En este contexto, la modernización de activos existentes se plantea como una vía inmediata para mejorar el rendimiento sin depender de nuevas tecnologías disruptivas.

Entre las soluciones identificadas se incluyen bombas de calor eléctricas para sustituir combustibles fósiles en procesos térmicos, tecnologías de eficiencia integrada que combinan etapas de procesado, y sistemas de filtración y recuperación que optimizan el uso de agua y reducen pérdidas de producto.

El estudio también subraya el papel de los marcos regulatorios y los incentivos financieros como facilitadores clave para acelerar la adopción de estas mejoras, especialmente en un contexto en el que la industria busca equilibrar eficiencia, costes y cumplimiento ambiental.