Siete comunidades autónomas registraron en 2025 un récord de generación eléctrica renovable, en un ejercicio marcado por el fuerte crecimiento de la fotovoltaica, que compensó los descensos en eólica e hidráulica. La producción renovable convencional aumentó un 1,2%, hasta alcanzar un máximo histórico de 150.902 GWh, según el informe trimestral del Observatorio de Energías Renovables elaborado por Opina 360 con datos provisionales de Red Eléctrica.
Los mayores incrementos anuales se registraron en Castilla y León (+13%) y Andalucía (+10,3%), que además lideraron la producción nacional, con 28.431 GWh y 22.929 GWh, respectivamente. También alcanzaron máximos históricos Extremadura, Navarra, Murcia, Madrid y Cantabria.
En contraste, ocho comunidades redujeron su generación renovable respecto al año anterior. Destacan los descensos en Comunidad Valenciana (-12,6%), País Vasco (-11,3%) y Galicia (-10,1%), así como las caídas en Castilla-La Mancha (-2,1%) y Aragón (-4,8%).
Seis regiones —Castilla y León, Andalucía, Castilla-La Mancha, Aragón, Galicia y Extremadura— concentraron el 82,8% de toda la energía verde generada en el país. En términos relativos, Castilla y León alcanzó un 94% de producción renovable sobre su mix eléctrico, seguida de Cantabria (84,8%) y Aragón (82,9%), mientras que País Vasco y Baleares se situaron por debajo del 17%.
Juan Francisco Caro, director de Opina 360, señala que “la producción renovable ha pisado el freno en 2025”, y advierte de que el moderado avance de la generación convencional contrasta con el ritmo de instalación de nueva potencia, por lo que considera “imprescindible impulsar el almacenamiento para que las capacidades de generación verde no se vean desaprovechadas por las restricciones técnicas del sistema”.
Fotovoltaica en máximos, eólica y hidráulica a la baja
La solar fotovoltaica creció un 12,5% anual hasta los 50.164 GWh, consolidándose como la segunda fuente renovable del país. Andalucía lideró esta tecnología con 13.253 GWh, seguida de Castilla-La Mancha (11.227 GWh) y Extremadura (10.746 GWh), que conjuntamente superan el 70% de la producción nacional.
La eólica, aunque se mantuvo como primera fuente del mix eléctrico nacional con 58.739 GWh (21,6% del total), retrocedió un 3,6%. Castilla y León encabezó esta tecnología con 13.279 GWh, seguida de Aragón, Galicia, Castilla-La Mancha y Andalucía.
La hidráulica también registró un descenso anual del 3,6%, si bien Castilla y León volvió a situarse como líder con 9.845 GWh, el 29,2% del total nacional. Andalucía destacó además en solar térmica (1.816 GWh) y otras renovables (1.419 GWh), mientras que el País Vasco lideró la producción con residuos renovables (195 GWh).
A pesar del récord de generación verde, el peso renovable sobre el total de electricidad producida en 2025 descendió hasta el 55,5%, 1,4 puntos menos que el año anterior, debido al incremento del 7% en la generación no renovable, impulsada principalmente por los ciclos combinados (+27,9%).
Más de 103.500 MW renovables instalados
En términos de capacidad, las energías renovables cerraron 2025 con 103.558 MW instalados, tras incorporar 11.131 MW adicionales en el año. La fotovoltaica aportó 10.004 MW nuevos (+25,24%), hasta alcanzar 49.632 MW, consolidándose como la principal tecnología renovable por potencia instalada, por delante de la eólica, que sumó 1.116 MW hasta los 33.244 MW.
Con esta evolución, las energías verdes elevaron su peso hasta el 70,4% del parque generador nacional, que alcanzó los 147.084 MW.
Por comunidades, Andalucía (+2.977 MW) y Castilla y León (+2.974 MW) lideraron el crecimiento de potencia renovable, seguidas de Castilla-La Mancha (1.391 MW), Aragón (1.063 MW) y Extremadura (733 MW). En conjunto, Castilla y León, Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura y Aragón concentran el 72% de la potencia renovable instalada en España.
En relación con la superficie, Extremadura presenta la mayor intensidad de potencia verde (0,29 MW/km²), seguida de Galicia (0,27), Murcia (0,26), Navarra (0,24) y Aragón (0,24), mientras que Asturias, Madrid, Baleares, País Vasco y Cantabria se sitúan por debajo de la media nacional (0,20 MW/km²).