Madrid acoge la celebración de WindEurope 2026, principal encuentro del sector eólico europeo, en un contexto marcado por la necesidad de reforzar la seguridad energética y acelerar la transición hacia un sistema basado en electricidad renovable. Durante el evento, la industria ha presentado el “Madrid Call to Action”, un conjunto de medidas dirigidas a las instituciones europeas para situar la electrificación basada en energía autóctona como eje central de la estrategia energética.
El documento plantea una hoja de ruta para avanzar hacia un escenario de confianza energética en la próxima década, en un entorno condicionado por la volatilidad geopolítica y la dependencia de combustibles fósiles. La electrificación se consolida como vía estructural para mejorar la competitividad industrial, la resiliencia del sistema y la autonomía estratégica.
El sector eólico europeo mantiene una senda inversora relevante, con 45.000 millones de euros destinados a nueva capacidad en 2025, y una contribución del 20% a la generación eléctrica. No obstante, la electricidad representa aún menos del 25% del consumo energético final, lo que evidencia el margen de crecimiento del proceso de electrificación.
En este contexto, España refuerza su papel como actor clave en la cadena de valor eólica, con más de 37.000 empleos y 287 centros industriales. Con una potencia instalada de 32.910 MW, la eólica cubre el 22% de la demanda eléctrica, consolidándose como una tecnología estratégica para el sistema energético.
Durante la inauguración, Rocío Sicre subrayó que “la seguridad energética se ha convertido en una prioridad estratégica para Europa, y en esa ecuación, la energía eólica juega un papel esencial”. Asimismo, destacó la necesidad de acelerar el despliegue renovable, señalando la tramitación administrativa como uno de los principales cuellos de botella: “Los procesos deben ser más ágiles, predecibles y coordinados, sin reducir garantías”.
Actualmente, el ritmo de instalación en España se sitúa en torno a 1 GW anual, lejos de los 4 GW necesarios para cumplir los objetivos energéticos. Existen, no obstante, más de 10 GW con Autorización Administrativa de Construcción (AAC) que podrían entrar en operación antes de 2029, junto a otros 9,2 GW con evaluación ambiental favorable, pendientes de desarrollo.
El “Madrid Call to Action” articula sus propuestas en tres ejes principales. En primer lugar, el impulso del suministro eléctrico, mediante la agilización de permisos, la optimización de subastas y la repotenciación de parques existentes. En segundo lugar, la conexión entre oferta y demanda, reforzando la fabricación de infraestructuras y la inversión en redes. Por último, la activación de la demanda, incentivando tecnologías electrificadas como bombas de calor, movilidad eléctrica e industria electrificada, junto con la simplificación de mecanismos como los PPAs.
El evento reúne a más de 15.000 profesionales y más de 400 ponentes, incluyendo representantes institucionales como Pedro Sánchez, consolidando su papel como foro clave para abordar los retos regulatorios, industriales y tecnológicos de la transición energética en Europa.