Autoconsumo fotovoltaico en industria alimentaria: tres años de rendimiento real en entorno productivo

Helexia España

La industria alimentaria avanza hacia modelos energéticos más eficientes y descarbonizados sin comprometer la continuidad productiva. El autoconsumo fotovoltaico se ha consolidado como una solución técnica consolidada para reducir emisiones y estabilizar costes. Analizamos el comportamiento real, tras tres años de operación, de una planta industrial integrada en entorno productivo.

La industria alimentaria combina alta intensidad energética y necesidad de suministro continuo. Procesos como bombeo, prensado, refrigeración o envasado exigen estabilidad eléctrica permanente, lo que convierte la gestión energética en un elemento estructural de competitividad.

Zumos Valencianos del Mediterráneo, S.A. (Zuvamesa) es una compañía fundada en 2005 por los principales productores y exportadores españoles de cítricos, apoyada por un equipo con amplia experiencia en el sector. La empresa transforma los excedentes de fruta en zumo NFC y subproductos como pulpa y aceites esenciales, siguiendo un proceso residuo cero. Su sistema de gestión de energía está certificado según ISO50001, el medioambiente según ISO14001 y los residuos según Residuo Cero, y utilizan tecnologías innovadoras como un reactor anaerobio que genera biogás para la producción de vapor en planta.

En enero de 2023 se puso en marcha una planta fotovoltaica en cubierta en la industria de zumos ubicada en Sagunto (Valencia) de Zuvamesa. El estudio de viabilidad, el  dimensionamiento y la ejecución técnica fueron desarrollados por Helexia Servicios Energéticos SL (Helexia España) tras un análisis detallado del perfil histórico de consumo y de las condiciones estructurales de la cubierta disponible.

La instalación cuenta con una potencia de 2,7 MWp montados en cubierta. El diseño respondió a un principio claro: ajustar la generación al perfil real de demanda para maximizar el autoconsumo instantáneo y evitar excedentes estructurales. La planta cubre aproximadamente el 17 % del consumo total de electricidad, integrándose de forma estable en su curva diaria de operación.

El proyecto se estructuró bajo un modelo PPA, permitiendo incorporar generación renovable dentro de la estrategia energética de la planta con un enfoque de optimización técnica y económica. La ejecución se planificó sin interferir en la actividad productiva, coordinando los trabajos con las ventanas operativas disponibles y garantizando la continuidad de los procesos. 

Desde su puesta en marcha, el sistema opera con monitorización avanzada en  tiempo real, lo que permite analizar producción, consumo, rendimiento global y posibles desviaciones. Este seguimiento continuo resulta clave para sostener la eficiencia del activo en el tiempo.

En términos ambientales, la energía generada equivale aproximadamente a 400 toneladas de CO₂ evitadas, lo que representa un impacto similar al de plantar alrededor de 10.400 árboles. Más allá de la equivalencia simbólica, se trata de emisiones efectivamente sustituidas mediante generación renovable in situ.

El impacto económico también resulta relevante. La integración de 2,7 MWp de generación propia permite reducir la exposición a la volatilidad del mercado  eléctrico y aporta mayor previsibilidad presupuestaria. Disponer de una fracción estructural del consumo cubierta mediante producción renovable fortalece la  resiliencia financiera de la industria.

“La descarbonización del sector industrial exige actuaciones estructurales y planificación rigurosa a largo plazo. Este proyecto se enmarca en nuestra estrategia de reducción progresiva de emisiones, integrando generación  renovable en los procesos productivos y reforzando un modelo energético  eficiente, responsable y alineado con los objetivos climáticos”, menciona Patxi Luque, director Industrial-Producción de Zuvamesa.

La experiencia confirma que el éxito del autoconsumo industrial no depende solo  de la potencia instalada, sino de la coherencia entre perfil de carga, dimensionamiento y operación. En industrias alimentarias con consumo estable  en horario diurno y superficie en cubierta, el potencial técnico es elevado y predecible dentro del marco regulatorio español que impulsa el autoconsumo desde 2019. 

“Tras varios años de operación, el valor del autoconsumo no se mide únicamente  en megavatios hora generados, sino en estabilidad operativa y control del coste  energético. Cuando el sistema se diseña a partir de datos reales de consumo, se convierte en una herramienta estructural de competitividad industrial”, señala Etienne Le Pargenux, CEO de Helexia España.

Tres años de operación continua consolidan el autoconsumo fotovoltaico como una solución consolidada para el sector alimentación y bebidas, capaz de combinar reducción de emisiones, eficiencia económica y robustez operativa en entornos productivos exigentes.

Artículo escrito por:
Valentina Amaya Amaya Marketing & Communication Helexia España