Las medidas de eficiencia y ahorro de energía tienen un alto potencial de aplicación en las empresas farmacéuticas, químicas, alimentación, materiales, etc. Pero ¿cuál es la realidad?
En numerosas ocasiones, después de realizar una auditoria energética, no se llegan a ejecutar las mejoras recomendadas en la misma. Existen diversas causas como, por ejemplo, que en los lugares de toma de decisiones de la empresa no se contempla la eficiencia energética como una parte estratégica o, directamente, no forma parte de la planificación de la misma. Sin embargo, existen numerosos argumentos de tipo empresarial para incluir las mejoras detectadas en los objetivos de los negocios modernos.
Argumentos para mejorar la eficiencia
La nueva Directiva de Eficiencia Energética señala que, para las decisiones de inversión con impacto en la demanda energética, "lo primero a considerar es la eficiencia energética". El resto de las necesidades energéticas se pueden complementar con energías renovables. En este sentido la Net-Zero Industry Act, prevista para aprobar en diciembre de 2024, impulsará incluir en los modelos de negocio industriales innovadores las tecnologías emergentes como las bombas de calor de alta eficiencia, las pilas de combustible, el hidrógeno renovable, biogás sostenible, etc.
Bajando al terreno, se pueden citar otros argumentos más directos como el ahorro de costes operativos y de mantenimiento cuando, por ejemplo, se recuperan energías residuales de los sistemas de calor o aire comprimido, reduciendo el consumo y horas de uso de las calderas. También es posible mitigar los riesgos provocados por la volatilidad de precios en los suministros energéticos, optimizando la elección de los propios suministros y proveedores, optando como alternativa con la instalación de energías renovables para los consumos propios de la industria.
Cuando los procesos se realizan con igual calidad y seguridad, pero menor gasto energético, son más eficientes y se disminuye la contaminación tanto en el interior de la empresa y como en el medio exterior. La imagen corporativa sale beneficiada y se puede atraer a clientes más selectivos.
No hay que olvidar tampoco los incentivos disponibles para los sectores industriales cuando deciden implementar las mejoras energéticas y sus derivadas ambientales positivas. Tampoco las diferentes formas de financiación donde, además de los fondos propios, se puede acceder a los servicios energéticos, PPAs o renting. Los contratos relacionados con los ahorros energéticos, mediante una empresa especializada (ESE), permite financiar toda o parte de la inversión en eficiencia energética y renovables, repartiendo los resultados entre el inversor y el cliente.
Estos y otros beneficios no directamente energéticos, como la participación en los mercados de emisiones de CO2 y de los Certificados de Ahorro Energético (CAES), suman un conjunto de argumentos para mejorar la sensibilización en la toma de decisiones acerca de los beneficios de la eficiencia energética.
Un caso práctico
Al realizar la auditoría energética obligatoria en una empresa farmacéutica se comprobó la existencia de un venteo de vapor en el tanque de condensados que originaba una fuga de calor constante durante más de 7.000 horas anuales. Para evitar esta ineficiencia se instaló un sistema de recuperación mediante un intercambiador de calor que permite precalentar el agua de alimentación de las calderas de vapor. El período de retorno de la inversión es de dos años, lo que ha sido bien aceptado por la empresa. Otra mejora, viable en un gran número de empresas industriales, ha consistido en la instalación de un doble aislamiento en válvulas y conductos de vapor sin aislamiento (o mal aislados), obteniendo un importante ahorro energético y la reducción de 66 tCO2/a, mejorando la conservación de los materiales y reduciendo el riesgo de quemaduras.
En esta empresa, que cuenta con un consumo anual de 10.000 MWh anuales, también se están planteando otras mejoras de eficiencia, como la renovación del sistema de frío por otro con amoniaco, la instalación de economizadores en calderas de vapor, variadores en diversos motores y la instalación de paneles fotovoltaicos en cubiertas, con el objetivo de obtener un 28% de ahorro energético total.
El proyecto Audit to Measure del programa Life fomenta la implementación de las mejoras energéticas en las industrias. Con la participación de la Asociación de Empresarios del Henares, AEDHE y Escan Energy Consulting y seis países europeos colabora con los objetivos de transición energética y clima de la Unión Europea.
Artículo escrito por:
Escan